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domingo, 14 de enero de 2018

Las Neurociencias en el País de las Maravillas


Hola amigos.
En el día de hoy comparto con ustedes un artículo que revisa recientemente algunos de los trastornos perceptivos experimentados por los personajes del cuento Alicia en el país de las maravillas. Las metamorfosia, observados en algunos pacientes adolescentes, condujeron al psiquiatra británico John Todd, a describir en 1955 el Síndrome de Alice in Wonderland (AIWS). El artículo inicial analiza también desórdenes tales como la despersonalización y la prosopagnosia, también observables en el cuento de Carroll.
Los avances de las Neurociencias y los modernos métodos de diagnóstico por imágenes, arrojan nueva luz sobre las diferentes distorsiones perceptivas experimentadas por pacientes con este extraño síndrome.

Metamorfosia
“¡Ahora me estoy abriendo como el telescopio más grande que haya existido! ¡Adiós, pies! " Porque cuando bajó la mirada a sus pies, parecían estar casi fuera de la vista, como si se estuviesen alejando tanto”.
En el momento en que Alicia llega al país de las maravillas, atraviesa una serie de cambios metamórficos extraños, que le hace percibir su cuerpo más grande o más pequeño luego de ingerir ciertos alimentos y líquidos. 
De modo similar, además de las distorsiones de tamaño, los pacientes adolescentes con AIWS pueden experimentar cambios en la forma o distancia de los objetos y una percepción distorsionada del tiempo. Estas sensaciones pueden ir acompañadas de un aporte sensorial prolongado, como sensaciones auditivas o táctiles después que la fuente ha sido eliminada.
Las imágenes revelan que el lóbulo parietal, una región del cerebro responsable de integrar la información sensorial, es quien finalmente crea la percepción de las partes de nuestro cuerpo en el espacio (propiocepción) y conduce a pensar que es el sistema implicado en algunos de los síntomas experimentados en AIWS. 
Un estudio de resonancia magnética funcional (fMRI) de un niño de 12 años con AIWS mostró una activación aumentada del lóbulo parietal acompañada de activación reducida en las áreas de la corteza visual durante un episodio de metamorfosia. 
Se cree que cuando una onda de sobreestimulación y posterior depresión de la actividad neuronal pasa sobre el lóbulo parietal, causa una percepción alterada del tamaño de los objetos y las partes del cuerpo, junto con las percepciones erróneas de las sensaciones táctiles y auditivas, y describe adecuadamente la integración disruptiva de información sensorial y percepciones erróneas de las partes del cuerpo en el espacio.

Despersonalización
“Déjame pensar: ¿soy la misma que me levanté esta mañana? Casi creo que puedo recordar sentirme un poco diferente. Pero si no soy la misma, entonces ¿Quién soy en el mundo?”
En varios momentos de la historia, Alice cuestiona su propia identidad y se siente "diferente" de alguna manera desde la primera vez que despertó. Aproximadamente el 1% de la población del Reino Unido experimenta estos sentimientos constantemente, y sufren de un síndrome conocido como Trastorno de Despersonalización (DPD) El mismo se caracteriza por una interrupción en la integración de la percepción, la conciencia, la memoria y la identidad, produciendo un sentido del yo desordenado y fragmentado.
Este trastorno abarca una amplia gama de síntomas, incluidos los sentimientos de no pertenencia en el propio cuerpo, la falta de propiedad de los pensamientos y recuerdos, de movimientos que se inician sin intención consciente y un entumecimiento de las emociones. Los pacientes a menudo comentan que sienten que no están realmente allí en el momento presente, comparando la experiencia con soñar o ver una película. Estos síntomas ocurren en ausencia de psicosis, y los pacientes generalmente son conscientes de lo absurdo de su situación
Existe una alta asociación entre el DPD y el abuso infantil, y el inicio de los síntomas a menudo coincide con situaciones estresantes o que amenazan la vida, lo que indica que puede surgir inicialmente como una respuesta adaptativa a una situación abrumadora. DPD actúa como una especie de mecanismo de defensa, que permite que un individuo se desconecte de los eventos adversos de la vida, lo que hace que la situación sea más fácil de tratar. De hecho, se estima que el 51% de los pacientes con DPD también cumplen los criterios para el trastorno de estrés postraumático (TEPT).


En varios momentos de la historia, Alice cuestiona su propia identidad y se siente “diferente” de alguna manera desde la primera vez que despertó. 
La imagen de Neuroscience News se acredita a John Tenniel y es de dominio público.

La unión temporoparietal (TPJ) está involucrada en la integración de la información sensorial para crear la sensación de estar ubicado en un cuerpo particular en un espacio particular. Además de la sensación de no pertenecer a su cuerpo, las personas con DPD también pueden tener experiencias extracorporales (la sensación de que el "yo" se encuentra fuera del cuerpo físico) y experimentar autoscopia (la percepción de ver el yo desde otro punto de vista). La evidencia de la participación de la TPJ en DPD proviene del estudio de las lesiones cerebrales, demostrando que la degeneración neuronal del TPJ produce experiencias extracorporales, posiblemente debido a la falla en la integración de la información multisensorial del cuerpo.
Las personas con DPD también tienen actividad reducida en un área del cerebro llamada ínsula anterior que se encuentra en las profundidades del cerebro y el procesamiento consciente necesario de las emociones y la creación de un sentido de agencia (la sensación de responsabilidad por sus propias acciones). Los estudios han demostrado que la activación de la ínsula anterior ocurre cuando a los sujetos sanos se les muestran fotos de su cara o cuerpo, implicando a esta área en la representación corporal y los sentimientos de pertenencia.
La reducción de la actividad basal en la ínsula anterior de las personas con DPD ofrece una posible explicación para la pérdida de movimientos automáticos y robóticos que experimentan las personas con DPD.
Otra región del cerebro implicada en la conciencia emocional es la amígdala, importante en cómo percibimos nuestro medio ambiente. Se ha sugerido que el proceso de percepción puede ocurrir por dos vías paralelas. El primero se refiere al procesamiento literal y semántico del entorno por la vía del “¿qué es?'. El segundo camino le asigna importancia emocional a esta información. 
En las personas con DPD, la vía semántica está intacta, sin embargo, la vía emocional se ve interrumpida. Esto puede hacer que los pacientes sientan que las cosas parecen de alguna manera diferentes e irreales. Por lo tanto, los pacientes con DPD pueden reconocerse a sí mismos, a sus familias y a su entorno, pero en situaciones de stress, pueden llegar a percibir como irreales las cosas que les pasan.

Prosopagnosia
“Adiós, hasta que nos encontremos de nuevo” Alicia lo dijo tan alegremente como pudo. 
“No debería conocerte de nuevo si nos encontramos", respondió Humpty Dumpty con tono descontento. "Tu cara es la misma que todos los demás, con dos ojos (lo dijo marcando los lugares en el aire con los dedos) nariz en el medio, boca abajo. Siempre es lo mismo. Ahora bien, si tuvieras dos ojos en el mismo lado de la nariz, por ejemplo, o la boca en la parte superior, eso sería de ayuda”
Cuando Alice se despide de Humpty Dumpty, este le ofrece una descripción precisa de prosopagnosia, una forma rara de agnosia caracterizada por la incapacidad selectiva para reconocer rostros. No está claro si Carroll basó la prosopagnosia de Humpty Dumpty en la experiencia de una persona real o si fue producto de su imaginación. De todos modos, este cuento ofrece una de las primeras descripciones de este síndrome neurológico en la literatura. 
Humpty describe su discapacidad para el reconocimiento de rostros familiares, a pesar de que es consciente de la organización general de un rostro y es capaz de identificar correctamente la posición de las características faciales. La prosopagnosia puede ser causada por un traumatismo cerebral (probablemente el resultado de la gran caída de Humpty), por un ACV, o por lesiones neurodegenerativas.
Las personas con prosopagnosia tienden a confiar en las características de discriminación para distinguir a las personas, como el peinado, los anteojos y la presencia de lunares o el sonido de su voz. Las personas afectadas también tienen dificultades para reconocerse en el espejo, así como para seguir las líneas argumentales cuando ven películas. Debido al hecho de que el cerebro vincula la información aprendida sobre las personas con la memoria visual de esa persona, resulta difícil para los prosopagnosicos atribuir información específica a las personas correctas y socializar normalmente con los demás. Esto puede resultar en retraimiento social, ansiedad y pérdida de confianza en las situaciones sociales, lo que se ve impulsado por la falta de conciencia de la prosopagnosia en la población general.
En una de estas condiciones trágicas, un paciente desarrolló una prosopagnosia severa después de un accidente cerebrovascular. Su condición lo obligó a aislarse de la sociedad y mudarse a un área remota para trabajar como agricultor. Aprendió a reconocer y distinguir a sus ovejas, pero nunca recuperó la capacidad de reconocer rostros humanos.
La prosopagnosia se ha relacionado con el daño en la circunvolución fusiforme, un área del cerebro ubicada en los lóbulos occipital y temporal, responsable de retener la memoria visual. Una región localizada dentro de la circunvolución fusiforme, denominada área facial fusiforme (FFA) conserva las imágenes faciales de las personas que hemos conocido a lo largo de nuestra vida, y esta es el área afectada en prosopagnosia. Los estudios de fMRI han mostrado una fuerte activación de esta área cerebral específica cuando los participantes se muestran fotos de las caras, en comparación con otros estímulos visuales. 
Existe evidencia de que el área facial fusiforme puede procesar no solo las caras, sino también cualquier estímulo visual familiar en el que el cerebro tenga que distinguir entre características mínimas. Por ejemplo, un estudio comparó la actividad de reconocimiento facial de los entusiastas de los automóviles, los observadores expertos de aves y el público en general. Todos los grupos mostraron activación de FFA en respuesta a las caras. Sin embargo, el FFA también se activó cuando a los entusiastas del automóvil se les pidió que identificaran diferentes automóviles y se les pidió a los observadores de aves que identificaran diferentes especies de aves. Pareciera que el FFA se ha especializado para el reconocimiento facial, pero también se puede adaptar para distinguir una variedad de objetos familiares.
El reconocimiento de rostros no solo depende de la capacidad de hacer coincidir correctamente la imagen visual de una cara del catálogo de caras almacenadas en nuestra memoria, sino también de las emociones que asociamos con una cara familiar. Mientras que la circunvolución fusiforme es responsable del reconocimiento visual de las caras, parece que otros centros cerebrales superiores proporcionan la respuesta emocional al ver una cara familiar
Tranel y Damasio (1985) realizaron un experimento en el que a los pacientes con prosopagnosia se les mostraron fotos de miembros de la familia, figuras familiares y personal del hospital, intercalados con rostros de extraños. Aunque los pacientes informaron incapacidad para reconocer cualquiera de las fotos, se produjo evidencia indicativa de una respuesta emocional inconsciente, cuando a los participantes les mostraron fotos de sus seres queridos.
Estos hallazgos sugieren que el proceso normal de reconocimiento facial ocurre por dos circuitos distintos, el primero involucra la conciencia de un rostro particular debido a las imágenes retenidas en la FFA, y en segundo lugar una familiaridad emocional inconsciente mediada por regiones cerebrales superiores (particularmente la zona prefrontal y lóbulos parietales). En la prosopagnosia, el circuito emocional está intacto, por lo que el paciente es capaz de detectar caras familiares "inconscientemente", pero el cerebro no puede transmitir el reconocimiento desde los centros cerebrales superiores. 
Esto permite concluir que la condición de prosopagnosia parece reflejar una desconexión estructural entre las áreas del cerebro involucradas en el reconocimiento de rostros.
Palabras finales
A pesar del hecho de que los síntomas del síndrome de Alicia en el país de las maravillas, la despersonalización y la prosopagnosia pueden ser angustiosos, proporcionan información sobre los mecanismos neurales que producen procesos fundamentales, como la conciencia y la percepción, que normalmente damos por sentados. A través de ligeros cambios en la actividad neuronal en regiones relativamente localizadas del cerebro, pueden surgir fenómenos que son tan peculiares y fascinantes como los experimentados por Alicia cuando cayó por primera vez en el agujero del conejo.

(Información gentileza de Holly Barker, profesora de química y biología en Brixton, UK.)

Hasta la próxima, amigos!!!

viernes, 5 de enero de 2018

La Depresión y la falta de ideales en la sociedad contemporánea


Basado en los textos públicos y publicados por el Dr. Luis Honstein sobre el tema.
Hola amigos.
Comencé a leer los textos de Hornstein como parte del material optativo de una de las materias de la carrera de Ciencias Antropológicas, que procuraba familiarizar a los estudiantes, no solo con los conceptos básicos de psicología freudiana, sino también con otros abordajes psicoanalíticos que incorporaban los factores culturales como causa y también alivio de los malestares sociales que aquejan a los humanos.
En el largo debate entre el valor científico del psicoanálisis respecto de la medicalización psiquiátrica, Hornstein se inclina por incorporar los factores sociales vinculados con los problemas mentales. Si acaso los largos años que Hornstein estuvo trabajando en Venezuela influyeron en su mirada culturalista no puedo asegurarlo.
Lo que sí puedo compartir con ustedes es mi percepción respecto de las diferencias entre las academias psiquiátricas venezolana y argentina, ya que fui criada en ambiente que naturalizaba los factores sociales en la génesis de los problemas psicológicos. Además, y pido disculpas por la reiteración, siempre que puedo comento cómo siendo apenas una preadolescente, al llegar a la Argentina me llamó poderosamente la atención la facilidad con que la gente común recomendaba un sedante como única salida para hacer frente a situaciones difíciles. “Tomate una pastillita” era y sigue siendo la recomendación popular para enfrentar los problemas, algo contra lo que me personalmente me sigo rebelando desde ese entonces.
El artículo que comparto a continuación, condensa algunas de las definiciones del Dr. Hornstein respecto de la génesis de toda Depresión: su definición que ubica alguna pérdida o una decepción que jaquea fuertemente la Autoestima como factor desencadenante, me parece simplemente brillante.
Igualmente notables resultan su recomendaciones sobre buscar un profesional que cumpla con las funciones del viejo médico de familia, capaz de escuchar y hasta de ofrecer recomendaciones sencillas sobre el valor de los proyectos y los ideales para transitar el atolladero de las depresiones leves iniciales antes que se compliquen. Hornstein recupera aquí el valor de la relación terapéutica tan valorada por la Escuela de Psiquiatría de Washington, y toma asimismo posición respecto de los terapeutas asépticos, distantes y omniscientes.
Espero sinceramente que el material compartido les sirva de utilidad.

Depresión, la cara oscura de la intimidad contemporánea
La Organización Mundial de la Salud (O.M.S.)declaró recientemente “Se espera que los trastornos depresivos, en la actualidad responsables de la cuarta causa de muerte y discapacidad a escala mundial, ocupen el segundo lugar, después de las cardiopatías, en 2020” Las depresiones se ubicarán, como causa de discapacidad, por delante de los accidentes de tránsito, las enfermedades vasculares cerebrales, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, las infecciones de las vías respiratorias, la tuberculosis y el HIV.  
El siglo XX fue conocido como la Era de la Ansiedad. En cambio, el XXI va teniendo su propia etiqueta: la Era de la Depresión. Los datos internacionales demuestran que cada nueva generación tiene más riesgos que sus padres de sufrir una depresión importante. Esos informes consideran la depresión como una verdadera “enfermedad social”. Afirman que después de la sociedad industrial y del hastío, ha llegado la “sociedad depresiva”.
La Depresión como “mal del siglo” resulta como producto del estrés, del hastío y de la falta de ideales de la sociedad contemporánea.
Grados de Depresión
La depresión puede ser leve, moderada o grave.
Lo que nos interesa compartir aquí son las conclusiones de un megaestudio publicado en 2011 en el J.A.M.A. (The Journal of de American Medical Association, vol 3 Nº 1). Allí sostienen que hay poca evidencia que los antidepresivos tengan efectos farmacológicos específicos comparados con placebos para pacientes con depresión leve y moderada, según la Escala de Depresión de Hamilton que mide la severidad de la depresión.     
                           
En el primer grado, la persona enferma se autopercibe como incapaz de hacer frente a la mayor parte de sus actividades cotidianas.
En el segundo, a la sensación de no poder cumplir con las responsabilidades, se le suman dificultades concretas para trabajar, para concentrarse, para tomar decisiones. Los errores laborales se hacen más frecuentes.
Finalmente, la depresión grave afecta casi por completo el día a día de la persona. Darse un baño o ir al trabajo se convierten en una tortura. Es aquí cuando no sólo las ideas de suicidio, sino también las tentativas, aparecen con más frecuencia.
Las depresiones: entre la bioquímica y la historia personal
¿Cuáles son las causas de las depresiones? Se observa, sin duda, un desequilibrio neuroquímico. Pero también deben considerarse otros factores como la herencia genética, la situación personal, la historia, los conflictos, la enfermedad corporal y las condiciones histórico-sociales. Un mínimo recaudo requiere de evitar los reduccionismos y precaverse de las opiniones de empresas interesadas.
Hornstein insiste que los distintos grados de Depresión son algo más que un trastorno químico. Resultan de una alteración de la autoestima en el contexto de los vínculos y los logros actuales.

Propone analizar caso por caso. Se hace evidente la intervención de la causalidad biológica y de la cultural en el desarrollo de la depresión.
Es cierto que la bioquímica puede aliviar las depresiones graves, y que la industria farmacéutica suele presentar sus psicofármacos como panacea. Pero la terapia de ninguna enfermedad mental debería estar en manos de una industria.
Postular que las depresiones son solamente biológicas es científicamente falso. Las depresiones tienen que ver también con el desempleo, la marginación, la pobreza extrema y la crisis ética. El maltrato social genera duelos masivos y traumas devastadores que hacen zozobrar vínculos, identidades y proyectos, personales y colectivos.
Suponer que la depresión no es más que algo químico es como suponer que el talento o la criminalidad son exclusivamente químicos, dependientes de alguna pastillita.

Sin embargo, el misterio del bienestar psíquico no se reduce a la bioquímica. La vida tiene la estructura de una promesa, no de un programa. El porvenir de cada día muestra el rostro de lo imprevisible y lo desconocido. El precio de la autonomía suele conducirnos a un lugar distinto al esperado. La excitación o la incertidumbre de lo que nos espera, son superiores a la regularidad de un placer programado por la bioquímica cerebral.
Clínica de las depresiones
Las depresiones nos confrontan con los enigmas del individuo derivados de la sociedad actual: oscilaciones intensas de la autoestima, desesperanza, ausencia de proyectos, crisis de ideales y valores y trastornos físicos.
Los deprimidos presentan en diferentes grados una visión pesimista de sí mismos y del mundo, un sentimiento de impotencia y de fracaso, simplemente no encuentran motivos de deleite.
Los especialistas advierten sentimientos de culpa, dificultades de concentración, pérdida de apetito y pensamientos de muerte o suicidio. Se sienten abrumados por cierta desesperanza que les impide contar con la energía necesaria para formular nuevos proyectos. Porque el futuro, a diferencia del pasado y del presente, tiene que ser inventado.
Para atender la Depresión, hay que entender la relación entre el sujeto y sus ideales.
La Autoestima, entonces, aparece jaqueada por la historia personal, las realizaciones, la trama de relaciones significativas, pero también por los Proyectos individuales o colectivos. Cada proyecto proporciona a la autoestima una dimensión de futuro que nutre el presente. La Autoestima resulta permanentemente acosada por metas personales desmesuradas, que conducen a la incapacidad de satisfacer adecuadamente las expectativas de sus ideales.
Hacia la recuperación del viejo médico de barrio
Los pacientes depresivos requieren innovación. Hay que lograr experiencias que le faltaron en sus primeros vínculos, paternos o terapéuticos, generalmente recordados con temor y desilusión. Ningún abordaje aislado puede contrarrestar eficazmente la depresión. Postular al diálogo implica recuperar aquel médico de barrio que combinaba diagnósticos con amistosos consejos.

No es tarea imposible encontrar al médico, psiquiatra o psicólogo que dialoga. Será la oportunidad de hablar de su sufrimiento, de integrar sus síntomas en una historia personal, de elaborar proyectos y celebrar el cumplimiento de diferentes metas que fortalecen la Autoestima.
Encontrar el profesional que dialoga y combina diagnósticos con amistosos consejos permite establecer un pacto entre dos personas, conscientes de sus límites y en un contexto de respeto mutuo, que intentan encontrar juntas la mejor cura posible.
Hasta la próxima amigos!



domingo, 17 de diciembre de 2017

Antroponotis- Descubren enormes paneles con petroglifos en Venezuela



Los portales venezolanos de Internet publicaron hace pocos días la noticia sobre el hallazgo de un grupo de investigadores procedentes del University College of London (UCL), quienes encontraron en los rápidos de Atures, (río Orinoco) los paneles con petroglifos más grandes descubiertos hasta ahora en la selva amazónica

Los rápidos de Atures están ubicados en el municipio homónimo perteneciente al Estado Amazonas, al sur de Venezuela. El magnífico complejo arqueológico está cerca de Puerto Ayacucho, la capital del Estado, que cuenta con un aeropuerto internacional, lo que sin duda constituyó un elemento favorable en la logística del equipo de arqueólogos. Los rápidos mencionados son visibles desde el Mirador Monte Bello, que forma parte de un Parque Nacional.




                                            Mapa Rio Orinoco

Accedieron al lugar navegando por el río Orinoco, cuando llega al punto en el que las curiaras (voz local para las canoas) ya no tienen acceso, hay cinco islas sobre las que el equipo de arqueólogos de la UCL se encontró con casi 100 petroglifos muy antiguos, sobre los paneles grabados más grandes descubiertos hasta ahora.
En esta primera etapa lo que se acostumbra es realizar la descripción más exhaustiva posible de los elementos encontrados. Las rocas son tan altas que resultó casi imposible ver los grabados desde el terreno, por lo que los investigadores tuvieron que hacer uso de drones con cámaras tridimensionales para observar en perspectiva los magníficos trazos.

En total describieron ocho grupos de rocas talladas en las cinco islas, cada grupo corresponde con estilos diferenciados según la antigüedad y el contexto que motivó su elaboración.
La figura individual de mayor tamaño es una serpiente con cuernos, que mide 30 metros de largo.
                              Serpiente cornuda de 30 metros de largo
En cambio, otro de los paneles rocosos  mide 300 metros cuadrados y encontraron al menos 93 grabados en él. Tal era su magnitud, que uno de los investigadores, Philip Riris, comenta que mientras limpiaba la superficie no se daba cuenta que en realidad lo que hacía era cubrir un solo e inmenso petroglifo.

Las imágenes más comunes representan humanos y animales. Observaron que se repite una figura de lo que parece ser un flautista rodeado de gente. Los investigadores sugieren que esto pudiera estar vinculado con un tema de renovación. En la actualidad, muchos grupos australianos siguen realizando ceremonias de revitalización de figuras rupestres mediante el repintado de las mismas.
                                      El Flautista
Otra imagen que se repite es la de dos espirales oponiéndose una a la otra. Este dibujo ha sido documentado de manera similar en el Caribe y en el sur del Amazonas. Algunos estudios de tipo psicoanalítico, sugieren que podría referirse a la potencia masculina y a la fertilidad, pero es algo difícil de confirmar, pues los significados de las figuras y lo que cada grupo quiso expresar cambia de acuerdo con cada cultura y región, según demuestra la larga evidencia etnográfica. El antropólogo Franz Boas criticó hace un siglo estas interpretaciones de tipo universal y demostró cómo el mismo trazo grabado en la roca remitía a significados absolutamente diferentes por parte de dos grupos nativos no vinculados entre sí.

Respecto al momento estacional en que pudieron haber sido realizadas estas magníficas tallas, los investigadores observaron que antes de la época de lluvias, el cauce del Orinoco baja su nivel lo suficiente como para exponer los paneles que contienen estas piezas de arte nativo. La técnica utilizada fue tan sofisticada que los grabados han permanecido inalterados miles de años, a pesar de las inclemencias de los rápidos y las lluvias de la selva amazónica

La descripción realizada por el equipo londinense del formidable hallazgo, abre muchas líneas de investigación que permitirán no solamente buscar regularidades con estilos similares realizados en otros petroglifos de la región, sino analizar cómo vinculaban socialmente los grupos amazónicos. Los estudios arqueológicos registran evidencia de sitios donde grupos diferentes se reunían desde hace milenios para intercambiar novedades y objetos valiosos
Finalmente, se abre la oportunidad también para abordar mediante la Arqueología experimental, qué técnicas utilizaron para tallar exquisitamente la roca, ya que algunos grabados son imposibles de tallar con el método tradicional de martillo y percusión.
Tampoco faltarán quienes procuren analizar el espinoso tema de los mitos relacionados con su elaboración “Los mitos indígenas se refieren directamente a los rápidos como la morada del dios del sol”, dice Philip Riris, investigador del Grupo londinense.  “Una leyenda local dice que cuando el árbol del mundo donde se originaron todos los animales y plantas (mito recurrente en numerosos grupos nativos según Eliade) se derrumbó, su frondosa copa con sus ramas cayó en el Orinoco y creó los rápidos”. El investigador presume que los rápidos eran una zona de convergencia lingüística, étnica, y cultural.
Riris añade “Si bien el arte rupestre pintado se asocia principalmente con sitios funerarios remotos, algunos grupos de petroglifos están incrustados en la vida cotidiana: cómo vivía y viajaba la gente en la región, la importancia de los recursos terrestres y acuáticos, vinculados con la subida y caída rítmica estacional del agua”
Tircia Verveer, por su parte, sostiene que los grabados rupestres fueron mapeados con detalles sin precedentes, para lo cual utilizaron drones para fotografiarlos por primera vez, ya que algunos se encuentran en áreas francamente inaccesibles, algo que suma interrogantes sobre la complejidad de las técnicas empleadas en su realización.
Otros grabados ubicados en las márgenes del Orinoco se habían estudiado antes, pero nunca estos y con este nivel de detalle.

Fuente: revista Antiquity, 6 de diciembre

sábado, 9 de diciembre de 2017

Reverón y los psiquiatras culturalistas - Conferencia ofrecida en la Facultad de Medicina (UBA)


   Con el Doc. Iermoli, al inicio
En la mañana del pasado jueves 16 de noviembre y como parte del ciclo “Arte y Salud” organizado por la Cuarta Cátedra de Medicina Interna, tuve el placer de compartir con los estudiantes del Aula 70 una exposición sobre la vida del pintor venezolano “Armando Reverón y los psiquiatras culturalistas”  de la que comparto a pie de página el vídeo de la conferencia, acompañado de algunas de las filminas de la exposición.
      Autorretrato de Reverón, que muestra su búsqueda de pureza en el uso del blanco

El venezolano Armando Reverón (1889-1954) es considerado “el pintor de la luz”. Su obra y su estilo de vida teatral, así como sus agudas crisis alucinatorias vienen siendo analizadas por médicos y críticos de arte desde hace décadas. El abordaje original de la praxis culturalista en psiquiatría es la razón que permite entender tanto la remisión de sus graves crisis psicóticas intratables e incurables desde la teoría freudiana, así como el móvil de autocuración que impulsó al pintor a crear toda una suerte de artefactos escenográficos con los que interactuaba, y que ahora llaman tanto la atención.

Retrospectiva de Reverón en el MOMA 2007, para exponer sus objetos escenográficos

Se definió la corriente culturalista en psicoanálisis como aquella práctica realizada por médicos que reconocieron el valor del psicoanálisis como método terapéutico, pero eligieron dejar en suspenso todo concepto teórico de carácter especulativo al aplicar la inferencia clínica clásica. Este enfoque particular fue elaborado por los psiquiatras que tomaron en cuenta las observaciones y advertencias de los primeros antropólogos de campo.

El miembro más conocido de esta corriente psiquiátrica particular fue el profesor Dr. Harry Sullivan, quien estuvo a cargo de la Escuela de Psiquiatría de Washington entre las décadas de 1930 hasta fines de la década de 1940, a la que asistían médicos de todas partes para entrenarse..


Esta práctica psicoanalítica comenzaba con la observación cuidadosa de los signos particulares del paciente, para inferir clínicamente su estado real partiendo de su experiencia vital y cultural concreta como fuente obligada de validación analítica. Además, el carácter inclusivo de la relación terapéutica ofrecía al paciente un entorno que contenía su angustia y contribuyó frecuentemente a la remisión de severas crisis psicóticas (intratables según Freud) y su posterior reinserción social.
Los psicoanalistas culturalistas procuraban generar un entorno para que el enfermo encuentre maneras de curarse a sí mismo, como reza el principio hipocrático en medicina.
La Historia guarda registros de cómo estos psiquiatras obtuvieron enormes éxitos terapéuticos allí donde Freud no encontraba nada que hacer.
La hipótesis principal de la conferencia giró en torno a describir que el psiquiatra que trató a Reverón pertenecía a la corriente culturalista, para lo cual se compartieron fragmentos de la conferencia que el Dr. Baez Finol ofreció al año siguiente de la muerte del artista.

Resulta sugestivo que, tan temprano como en 1945, año cuando Reverón es ingresado por primera vez a la Clínica dirigida por Baez Finol a causa de una grave crisis psicótica, el Médico se haya dado cuenta del valor terapéutico que el Arte tenía para el artista y los pacientes que eran retratados por él. Tal como el mismo psiquiatra aclara en el texto de su conferencia, Reverón regresó a su casa luego de la internación, completamente recuperado y dispuesto a trabajar.
Sin embargo, la historia registra que una vez en su casa-taller, el hasta entonces pintor, comenzó a partir de ese momento la elaboración de toda una suerte de maniquíes, muñecas textiles, máscaras y artefactos para uso personal, con los que interactuaba. 
El Dr. Artiles Huerta, quien conoció a Reverón mientras era un joven médico residente, declaró recientemente que Reverón bien pudo construir en el entorno seguro de su casa todo un mundo teatral, con el que interactuaba para elaborar sus pesadillas diurnas derivadas de antiguas lesiones en el SNC.

El valor terapéutico del Arte fue recién reconocido por la Medicina mucho más tarde, a partir de la década de 1960. Sin embargo, el Dr. Baez Finol se dio cuenta en 1945.
Son tantas y variadas las aristas que presenta este tema tan crucial para los médicos de hoy, que resulta tan difícil de sintetizar en pocas palabras.
Para esta conferencia en particular, consideré necesario compartir con los alumnos el ambiente intelectual de la época en la que surgió la corriente culturalista. También fue la ocasión adecuada para observar cómo los psiquiatras, en respuesta a las sugerencias de los antropólogos, buscaron maneras de profundizar el método hipocrático en medicina.


A continuación, comparto entonces los vídeos de la conferencia en tres partes, ofrecida en noviembre de 2017 a los alumnos de la Cuarta Cátedra de Medicina Interna de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, a la que agradezco la enorme oportunidad de compartir mis avances.
                               



                                                                                      ¡Hasta la próxima amigos!

Simetrías entre el Arte y la Ciencia IV - Cine


Fotografía tomada por Alfred Haddon en 1898, cuando también realizó los primeros filmes etnográficos en el Estrecho de Torres. (Expedición Antropológica de Cambridge de 1898)

Hola amigos
En esta oportunidad comparto un capítulo completo de la serie conducida por el Físico argentino Alberto Rojo por Canal Encuentro, estrenada hace unos años por la TV digital abierta local. La temporada aborda de modo original las simetrías formales de disciplinas aparentemente irreductibles entre sí, como el Arte y la Ciencia.
En esta oportunidad, el capítulo está dedicado a las Simetrías formales entre Cine y Ciencia.

Espero sinceramente que lo disfruten