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domingo, 17 de diciembre de 2017

Antroponotis- Descubren enormes paneles con petroglifos en Venezuela



Los portales venezolanos de Internet publicaron hace pocos días la noticia sobre el hallazgo de un grupo de investigadores procedentes del University College of London (UCL), quienes encontraron en los rápidos de Atures, (río Orinoco) los paneles con petroglifos más grandes descubiertos hasta ahora en la selva amazónica

Los rápidos de Atures están ubicados en el municipio homónimo perteneciente al Estado Amazonas, al sur de Venezuela. El magnífico complejo arqueológico está cerca de Puerto Ayacucho, la capital del Estado, que cuenta con un aeropuerto internacional, lo que sin duda constituyó un elemento favorable en la logística del equipo de arqueólogos. Los rápidos mencionados son visibles desde el Mirador Monte Bello, que forma parte de un Parque Nacional.




                                            Mapa Rio Orinoco

Accedieron al lugar navegando por el río Orinoco, cuando llega al punto en el que las curiaras (voz local para las canoas) ya no tienen acceso, hay cinco islas sobre las que el equipo de arqueólogos de la UCL se encontró con casi 100 petroglifos muy antiguos, sobre los paneles grabados más grandes descubiertos hasta ahora.
En esta primera etapa lo que se acostumbra es realizar la descripción más exhaustiva posible de los elementos encontrados. Las rocas son tan altas que resultó casi imposible ver los grabados desde el terreno, por lo que los investigadores tuvieron que hacer uso de drones con cámaras tridimensionales para observar en perspectiva los magníficos trazos.

En total describieron ocho grupos de rocas talladas en las cinco islas, cada grupo corresponde con estilos diferenciados según la antigüedad y el contexto que motivó su elaboración.
La figura individual de mayor tamaño es una serpiente con cuernos, que mide 30 metros de largo.
                              Serpiente cornuda de 30 metros de largo
En cambio, otro de los paneles rocosos  mide 300 metros cuadrados y encontraron al menos 93 grabados en él. Tal era su magnitud, que uno de los investigadores, Philip Riris, comenta que mientras limpiaba la superficie no se daba cuenta que en realidad lo que hacía era cubrir un solo e inmenso petroglifo.

Las imágenes más comunes representan humanos y animales. Observaron que se repite una figura de lo que parece ser un flautista rodeado de gente. Los investigadores sugieren que esto pudiera estar vinculado con un tema de renovación. En la actualidad, muchos grupos australianos siguen realizando ceremonias de revitalización de figuras rupestres mediante el repintado de las mismas.
                                      El Flautista
Otra imagen que se repite es la de dos espirales oponiéndose una a la otra. Este dibujo ha sido documentado de manera similar en el Caribe y en el sur del Amazonas. Algunos estudios de tipo psicoanalítico, sugieren que podría referirse a la potencia masculina y a la fertilidad, pero es algo difícil de confirmar, pues los significados de las figuras y lo que cada grupo quiso expresar cambia de acuerdo con cada cultura y región, según demuestra la larga evidencia etnográfica. El antropólogo Franz Boas criticó hace un siglo estas interpretaciones de tipo universal y demostró cómo el mismo trazo grabado en la roca remitía a significados absolutamente diferentes por parte de dos grupos nativos no vinculados entre sí.

Respecto al momento estacional en que pudieron haber sido realizadas estas magníficas tallas, los investigadores observaron que antes de la época de lluvias, el cauce del Orinoco baja su nivel lo suficiente como para exponer los paneles que contienen estas piezas de arte nativo. La técnica utilizada fue tan sofisticada que los grabados han permanecido inalterados miles de años, a pesar de las inclemencias de los rápidos y las lluvias de la selva amazónica

La descripción realizada por el equipo londinense del formidable hallazgo, abre muchas líneas de investigación que permitirán no solamente buscar regularidades con estilos similares realizados en otros petroglifos de la región, sino analizar cómo vinculaban socialmente los grupos amazónicos. Los estudios arqueológicos registran evidencia de sitios donde grupos diferentes se reunían desde hace milenios para intercambiar novedades y objetos valiosos
Finalmente, se abre la oportunidad también para abordar mediante la Arqueología experimental, qué técnicas utilizaron para tallar exquisitamente la roca, ya que algunos grabados son imposibles de tallar con el método tradicional de martillo y percusión.
Tampoco faltarán quienes procuren analizar el espinoso tema de los mitos relacionados con su elaboración “Los mitos indígenas se refieren directamente a los rápidos como la morada del dios del sol”, dice Philip Riris, investigador del Grupo londinense.  “Una leyenda local dice que cuando el árbol del mundo donde se originaron todos los animales y plantas (mito recurrente en numerosos grupos nativos según Eliade) se derrumbó, su frondosa copa con sus ramas cayó en el Orinoco y creó los rápidos”. El investigador presume que los rápidos eran una zona de convergencia lingüística, étnica, y cultural.
Riris añade “Si bien el arte rupestre pintado se asocia principalmente con sitios funerarios remotos, algunos grupos de petroglifos están incrustados en la vida cotidiana: cómo vivía y viajaba la gente en la región, la importancia de los recursos terrestres y acuáticos, vinculados con la subida y caída rítmica estacional del agua”
Tircia Verveer, por su parte, sostiene que los grabados rupestres fueron mapeados con detalles sin precedentes, para lo cual utilizaron drones para fotografiarlos por primera vez, ya que algunos se encuentran en áreas francamente inaccesibles, algo que suma interrogantes sobre la complejidad de las técnicas empleadas en su realización.
Otros grabados ubicados en las márgenes del Orinoco se habían estudiado antes, pero nunca estos y con este nivel de detalle.

Fuente: revista Antiquity, 6 de diciembre

sábado, 9 de diciembre de 2017

Reverón y los psiquiatras culturalistas - Conferencia ofrecida en la Facultad de Medicina (UBA)


   Con el Doc. Iermoli, al inicio
(Este trabajo obtuvo el Primer premio del Ateneo de Historia de la Medicina 2017)
En la mañana del pasado jueves 16 de noviembre y como parte del ciclo “Arte y Salud” organizado por la Cuarta Cátedra de Medicina Interna, tuve el placer de compartir con los estudiantes del Aula 70 una exposición sobre la vida del pintor venezolano “Armando Reverón y los psiquiatras culturalistas”  de la que comparto a pie de página el vídeo de la conferencia, acompañado de algunas de las filminas de la exposición.

      Autorretrato de Reverón, que muestra su búsqueda de pureza en el uso del blanco

El venezolano Armando Reverón (1889-1954) es considerado “el pintor de la luz”. Su obra y su estilo de vida teatral, así como sus agudas crisis alucinatorias vienen siendo analizadas por médicos y críticos de arte desde hace décadas. El abordaje original de la praxis culturalista en psiquiatría es la razón que permite entender tanto la remisión de sus graves crisis psicóticas intratables e incurables desde la teoría freudiana, así como el móvil de autocuración que impulsó al pintor a crear toda una suerte de artefactos escenográficos con los que interactuaba, y que ahora llaman tanto la atención.

Retrospectiva de Reverón en el MOMA 2007, para exponer sus objetos escenográficos

Se definió la corriente culturalista en psicoanálisis como aquella práctica realizada por médicos que reconocieron el valor del psicoanálisis como método terapéutico, pero eligieron dejar en suspenso todo concepto teórico de carácter especulativo al aplicar la inferencia clínica clásica. Este enfoque particular fue elaborado por los psiquiatras que tomaron en cuenta las observaciones y advertencias de los primeros antropólogos de campo.

El miembro más conocido de esta corriente psiquiátrica particular fue el profesor Dr. Harry Sullivan, quien estuvo a cargo de la Escuela de Psiquiatría de Washington entre las décadas de 1930 hasta fines de la década de 1940, a la que asistían médicos de todas partes para entrenarse..


Esta práctica psicoanalítica comenzaba con la observación cuidadosa de los signos particulares del paciente, para inferir clínicamente su estado real partiendo de su experiencia vital y cultural concreta como fuente obligada de validación analítica. Además, el carácter inclusivo de la relación terapéutica ofrecía al paciente un entorno que contenía su angustia y contribuyó frecuentemente a la remisión de severas crisis psicóticas (intratables según Freud) y su posterior reinserción social.
Los psicoanalistas culturalistas procuraban generar un entorno para que el enfermo encuentre maneras de curarse a sí mismo, como reza el principio hipocrático en medicina.
La Historia guarda registros de cómo estos psiquiatras obtuvieron enormes éxitos terapéuticos allí donde Freud no encontraba nada que hacer.
La hipótesis principal de la conferencia giró en torno a describir que el psiquiatra que trató a Reverón pertenecía a la corriente culturalista, para lo cual se compartieron fragmentos de la conferencia que el Dr. Baez Finol ofreció al año siguiente de la muerte del artista.

Resulta sugestivo que, tan temprano como en 1945, año cuando Reverón es ingresado por primera vez a la Clínica dirigida por Baez Finol a causa de una grave crisis psicótica, el Médico se haya dado cuenta del valor terapéutico que el Arte tenía para el artista y los pacientes que eran retratados por él. Tal como el mismo psiquiatra aclara en el texto de su conferencia, Reverón regresó a su casa luego de la internación, completamente recuperado y dispuesto a trabajar.
Sin embargo, la historia registra que una vez en su casa-taller, el hasta entonces pintor, comenzó a partir de ese momento la elaboración de toda una suerte de maniquíes, muñecas textiles, máscaras y artefactos para uso personal, con los que interactuaba. 
El Dr. Artiles Huerta, quien conoció a Reverón mientras era un joven médico residente, declaró recientemente que Reverón bien pudo construir en el entorno seguro de su casa todo un mundo teatral, con el que interactuaba para elaborar sus pesadillas diurnas derivadas de antiguas lesiones en el SNC.

El valor terapéutico del Arte fue recién reconocido por la Medicina mucho más tarde, a partir de la década de 1960. Sin embargo, el Dr. Baez Finol se dio cuenta en 1945.
Son tantas y variadas las aristas que presenta este tema tan crucial para los médicos de hoy, que resulta tan difícil de sintetizar en pocas palabras.
Para esta conferencia en particular, consideré necesario compartir con los alumnos el ambiente intelectual de la época en la que surgió la corriente culturalista. También fue la ocasión adecuada para observar cómo los psiquiatras, en respuesta a las sugerencias de los antropólogos, buscaron maneras de profundizar el método hipocrático en medicina.


A continuación, comparto entonces los vídeos de la conferencia en tres partes, ofrecida en noviembre de 2017 a los alumnos de la Cuarta Cátedra de Medicina Interna de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, a la que agradezco la enorme oportunidad de compartir mis avances.
                               



                                                                                      ¡Hasta la próxima amigos!

Simetrías entre el Arte y la Ciencia IV - Cine


Fotografía tomada por Alfred Haddon en 1898, cuando también realizó los primeros filmes etnográficos en el Estrecho de Torres. (Expedición Antropológica de Cambridge de 1898)

Hola amigos
En esta oportunidad comparto un capítulo completo de la serie conducida por el Físico argentino Alberto Rojo por Canal Encuentro, estrenada hace unos años por la TV digital abierta local. La temporada aborda de modo original las simetrías formales de disciplinas aparentemente irreductibles entre sí, como el Arte y la Ciencia.
En esta oportunidad, el capítulo está dedicado a las Simetrías formales entre Cine y Ciencia.

Espero sinceramente que lo disfruten