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jueves, 29 de octubre de 2026

Las Arañas también sueñan

 


Movimientos oculares y corporales observados en las arañas mientras duermen                                

 (Figura 5, Geiger et al 2026)

Las arañas saltarinas (Portia fimbriata) parecen experimentar algo similar al sueño REM (movimiento ocular rápido) durante el sueño, e incluso podrían soñar. Los investigadores descubrieron que P. fimbriata atraviesa periodos de inactividad nocturna y que tarda más en responder a los ruidos durante ese tiempo. Los ojos de estos arácnidos también se mueven rápidamente y sus patas se contraen en diferentes momentos de la noche, lo que apunta a un sueño similar al REM . Los hallazgos sugieren que el cerebro de estas arañas es lo suficientemente sofisticado como para requerir un estado de sueño, afirman los investigadores. (revista PNAS)

Significado

El sueño es uno de los comportamientos más extendidos en el reino animal, pero sus orígenes y funciones aún se desconocen en gran medida, ya que la evidencia experimental proviene casi exclusivamente de vertebrados y de unas pocas especies modelo de laboratorio. Presentamos una demostración conductual del sueño en dos etapas en una araña, un animal con una arquitectura neuronal y una ecología sensorial considerablemente diferentes, mostrando que una araña saltarina entra en un estado de sueño regulado con episodios recurrentes similares al sueño REM. Al demostrar el sueño en un linaje de arácnidos utilizando múltiples criterios independientes, nuestro estudio amplía el alcance taxonómico de la investigación del sueño.

Abstracto

El sueño es un estado conductual fundamental presente en todo el reino animal; sin embargo, la mayor parte de nuestro conocimiento sobre el sueño se centra en gran medida en los vertebrados. Los estudios son escasos o inexistentes en casi todos los linajes de invertebrados. Un estudio reciente sobre un comportamiento similar al sueño REM en una araña saltarina ha revelado paralelismos inesperados con la expresión del sueño en vertebrados. Hasta ahora, no existía evidencia experimental de que estos indicadores conductuales representaran realmente el sueño en las arañas. En este trabajo, presentamos una investigación exhaustiva sobre el comportamiento del sueño en la araña Portia fimbriata (Salticidae). Demostramos actividad diurna, un ritmo circadiano libre, una arquitectura del sueño robusta, comportamientos similares al sueño REM que ocurren regularmente, umbrales de excitación elevados durante esos estados similares al sueño REM, así como efectos de rebote tras la interrupción del sueño. Concluimos que el comportamiento que observamos en las arañas es sueño conductual, lo que proporciona evidencia de un subestado de sueño similar al sueño REM en un invertebrado terrestre. Estos resultados contribuyen a responder preguntas fundamentales sobre la evolución y la función del sueño en los animales.

Geiger, N et al (2026) Behavioral evidence for two-stage sleep in spiders, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 123 (45) e2618030123, https://doi.org/10.1073/pnas.2618030123

 

Película S1.

Vídeo de ejemplo que muestra marcadores de comportamiento relacionados con el sueño y la fase REM en Portia fimbriata .



Película S2.

Vídeo de ejemplo que muestra los estados de comportamiento y las respuestas durante el experimento del umbral de excitación en Portia fimbriata .

 


Película S3.

Vídeo de ejemplo que muestra la secuencia experimental y la presentación de estímulos en el experimento de homeostasis del sueño.

 


Material adicional:

DC Rößler et al., Los episodios regulares de movimientos retinianos sugieren un estado similar al sueño REM en las arañas saltarinas. Proc. Natl. Acad. Sci. USA 119 , e2204754119 (2022).


Hasta la Próxima amigos!!!

Las Aves sueñan sus cantos (Mindlin,2026)

 


Hola Amigos

 Como muchos de ustedes saben, conservo una particular curiosidad por los procesos de Memoria, tanto en animales como en humanos, donde la calidad y el tipo de sueño resulta crucial para la consolidación de los datos aprendidos.

Comparto entonces a continuación los avances de un científico argentino que viene estudiando este tema en las aves, y de quien sigo atenta a su trayectoria desde hace años.

En principio, comparto el enlace de su conferencia sobre el sueño y el aprendizaje en las aves ofrecida en tiempos de Pandemia.

Luego comparto su entrevista realizada para la revista Physics  acompañadas con varios videos sobre su último hallazgo referido a que las aves pueden aprender viejas canciones que han desaparecido del repertorio cotidiano, imitando a robots cuidadosamente instalados en el parque donde Gabriel Mindlin sale a correr todos los días en la Provincia de Buenos Aires.


Academia Nacional de Ciencias                        

Ciclo Descubriendo la Ciencia: “Escuchando los sueños de un ave”




Entrevista de Martin de Ambrosio a Gabriel Mindlin para la revista Physics

 Ciencia de Vanguardia y misión detectivesca

Gabriel Mindlin ha dedicado su vida a desarrollar experimentos que demuestren cómo se transmiten los cantos de las aves entre individuos.

Gabriel Mindlin ha pasado más de 30 años estudiando los cantos y sueños de las aves, es decir, los complejos patrones de actividad cerebral que experimentan cuando duermen. Mindlin tiene un doctorado en física por la Universidad Drexel en Pensilvania y actualmente es profesor de física en la Universidad de Buenos Aires en Argentina.

Sus modelos y experimentos de campo inspirados en la física le han permitido demostrar que los cantos de los pájaros se transmiten aprendiéndolos dentro de ciertos grupos de aves. Uno de sus proyectos más recientes situó gorriones robots en un parque suburbano para enseñar a los gorriones juveniles canciones que no se habían escuchado allí en décadas.

Mindlin contó a Physics Magazine sobre su relación con los biólogos y la biología, y cómo comprender la base física de la vida presenta una vía hacia la conservación.


¿Cuáles son algunas de las preguntas abiertas sobre el canto de los pájaros?

Biólogos y neurocientíficos quieren saber qué significan las canciones y cómo han evolucionado. Por ejemplo, las canciones suelen tratar sobre defensa territorial o cortejo. Es interesante saber por qué ciertos temas se han establecido y por qué algunos se cantan más que otros. Hay muchas hipótesis. Uno es un juego de números. Muchas personas la cantan, por lo que el tema sobrevive con el tiempo. Pero también está la cuestión de si hay algo en la arquitectura neural de una especie que haga que ciertas combinaciones o gestos motores sean preferibles. El enfoque tradicional para estudiar preguntas como estas es examinando la actividad cerebral durante el aprendizaje.

¿Cómo puede ayudar un físico?

Como físico, le doy la vuelta y estudio el problema del canto de los pájaros no desde el cerebro hacia abajo, sino desde abajo hacia arriba. Hace muchos años me hice una pregunta: ¿Podrían las propiedades acústicas y tímbricas del canto de un pájaro surgir en gran medida de las interacciones entre un conjunto de instrucciones genéticamente codificadas y un mecanismo físico sofisticado? Esto me llevó a formular los primeros modelos de producción vocal, que tienen en cuenta el movimiento de las membranas que modulan el flujo de aire en el sistema respiratorio de un ave.

¿Cuáles son los principales retos para un físico?

Durante años, estudié cómo diferentes especies animales generan timbres distintivos a través de propiedades biomecánicas y la interacción de dichas propiedades con el sistema nervioso. Por ejemplo, diferentes especies de aves producen sonidos de baja frecuencia similares al activar distintos conjuntos musculares. Mis compañeros y yo medimos la actividad de esos pequeños músculos y la presión de los sacos de aire. Fue bastante complicado porque teníamos que tomar medidas cuando el animal mostraba comportamientos que indicaban diferentes "patrones de pensamiento": un buen humor intentando encontrar pareja, o un estado de ánimo defensivo intentando proteger su territorio. Eso requiere implantar electrodos quirúrgicamente, lo que requiere mucha habilidad.

¿Qué puedes hacer con esta información?

Podemos aprender sobre canciones que los antepasados recientes de un ave podrían haber cantado, aunque esas canciones ya no existan en el repertorio de ese pajarito en particular. Por ejemplo, en un experimento que surgió durante la pandemia cuando no pudimos ir al laboratorio, queríamos "restaurar" la canción de una especie. Es decir, ¿podríamos enseñarle canciones que habían sido cantadas por sus predecesores décadas atrás o en diferentes partes del mundo? El experimento tuvo lugar en el Parque Pereyra Iraola, a 60 km de Buenos Aires. Estuvimos investigando las especies presentes en el parque y descubrimos que el gorrión andino (Zonotrichia capensis) era el más ubicuo.

¿Cómo restaurasteis su canción?

Grabamos y catalogamos las diferentes canciones del gorrión y las comparamos con espectrogramas de un artículo publicado en los años 60—un registro abreviado de las llamadas y sus significados. Había éxitos de los años 60 que seguían cantándose y otros que no. Nuestra idea era colocar robots acústicos en una zona frecuentada por jóvenes que se juntaban, como adolescentes en un parque, para popularizar una canción olvidada.

¿Funcionó?

¡Sí! Los robots estaban programados para emitir la canción desde tres lugares diferentes en momentos determinados, como si tres adultos estuvieran cantando. Hacia finales del verano, también usamos estos electrónicos programables para grabar respuestas. Descubrimos que un menor había captado la canción emitida. La primavera siguiente, cuando ese individuo era adulto, las grabaciones indicaban que había aprendido la canción de los robots y la había hecho suya.

¿Cómo supiste que era la misma canción?

Tenía una característica distintiva: la segunda sílaba tiene una modulación de frecuencia decreciente, que es muy fácil de identificar para nosotros y que antes no existía.



¿Cómo interactúas con los biólogos para validar tus modelos de canto de pájaros?

Trabajo extensamente con ornitólogos de Argentina y de todo el mundo. Aporto mi conocimiento sobre cómo un ave genera las propiedades de su canto. Vemos miles de especies con estrategias únicas e inusuales, y nos encontramos con fenómenos físicos no triviales todo el tiempo. Por ejemplo, mis colegas biólogos y yo nos topamos con una paloma que tenía un timbre inesperadamente áspero. Predijimos que tenía asimetría en la siringe, un órgano vocal aviar que divide el aire en la base de la tráquea. Las inspecciones postmortem del aparato vocal del ave revelaron labios asimétricos, una validación anatómica de lo que propusimos en el modelo.

¿Qué hace que un rasgo sea "cultural" en lugar de genes o impulsos puros?

Cuando piensas en biodiversidad y conservación, piensas en genética. Pero el canto de los pájaros se aprende y se enseña, y por eso podemos hablar de cultura. El desarrollo urbano ha reducido el número de aves en el Parque Pereyra Iraola durante los últimos 50 años. Junto con esa población menguante, ha habido un empobrecimiento cultural. El comportamiento que existía ha desaparecido. Nuestro trabajo ayuda a concienciar sobre que la biodiversidad es más que genes. Es cultura: conocimiento que se ha transmitido y ha tenido éxito para sobrevivir. ¡Eso es lo que me encanta!

 Mindlin, Gabriel (2026) Cómo la física puede reponer los cancioneros ancestrales de las aves. Entrevista de Martin de Ambrosio. Physics 19:106 https://physics.aps.org/articles/v19/106




Hasta la próxima amigos!!!




lunes, 19 de enero de 2026

Como superar la atrofia existencial de la vida cotidiana.

 



Hola amigos.

En esta oportunidad comparto excelente artículo del filósofo argentino Lisandro Prieto Femenía, publicado en el diario santafesino El Litoral, el 16 de enero pasado, que destaca la falta de distinción y sentido en muchas vidas, proponiendo la pasión como camino para superar la indiferencia posmoderna.


La vida insulsa como consecuencia de la atrofia existencial

 

 La emergencia de la vida insulsa demanda un análisis riguroso, puesto que trasciende la simple disposición psicológica para erigirse como una configuración antropológica y social que atenta contra las condiciones mismas de la posibilidad del sentido.

Entiendo por vida insulsa aquella existencia confinada a la repetición mecánica de conductas funcionales, en la que se confunde la supervivencia con la plenitud y, consecuentemente, se abdica de la proyección de afectos y proyectos que podrían conferir densidad temporal a la biografía.

Ahora bien, esta abdicación no es neutra, ya que reestructura la distribución del tiempo y la atención, reduciendo a los sujetos a unidades productivas y consumidores de estímulos efímeros, despojándolos de los nexos que constituyen a la persona como locus de intencionalidad y proyección.

Para desentrañar este fenómeno, es imperativo recuperar la distinción entre el impulso sensitivo y la pasión como categorías normativas y existenciales.

Mientras el impulso sensible se limita a la respuesta orgánica e inmediata ante estímulos- placer y dolor en su inmediatez-, la pasión, en el sentido que aquí se reivindica, es la orientación duradera de la vida hacia fines que superan lo inmediato y, por ende, reconfiguran la temporalidad del sujeto.

De hecho, la pasión se revela no como un arrebato sin fundamento, sino como una estructura de intención que articula proyectos, prácticas y compromisos. Viktor Frankl confirma esta primacía al sostener que "la principal tarea del hombre es darle sentido a su vida" (Frankl, 2006)). No obstante, esta falta de "porqué" trasciende la neurosis personal.

La vida insulsa, en su grado más profundo, no es sólo la ausencia de actividad, sino la manifestación del aburrimiento fundamental (Langeweile heideggeriana), ese estado afectivo que revela la total carencia de un objeto que sea lo suficientemente digno de atención como para arrancar al sujeto de su propia inercia, atestiguando el desarraigo ontológico del ser humano en el mundo.

Ahora bien, puesto que ningún ser humano nace con indistinción o desinterés, es necesario plantear una hipótesis crítica sobre las posibles causas de la vida insulsa: ¿a quién le sirve que las personas vivan desapasionadamente?

La respuesta más aguda apunta a las estructuras de control político y económico que requieren un sujeto tonto, maleable y predecible. La pasión, al ser una elección radical y una fuerza centrífuga que busca un sentido más allá de lo inmediato, constituye un riesgo real para el poder.


Un efecto estructural

Un sujeto apasionado es un sujeto que jerarquiza prioridades, que está dispuesto a la renuncia y al conflicto por sus fines, y que, por lo tanto, es difícilmente gobernable desde la lógica del "pan y circo". Desde esta perspectiva, la vida insulsa no es un fallo individual, sino una estrategia de pacificación social ejecutada por la alianza entre el consumo masivo y la vigilancia algorítmica.

Un ciudadano cuya única pasión sea la micro-satisfacción constante es un consumidor ideal y un agente político totalmente inactivo. Esta hipótesis se conecta con la crítica de la lógica neoliberal, transformada en norma.

Martha C. Nussbaum argumenta que una sociedad justa debe posibilitar el desarrollo de las capacidades humanas fundamentales, incluidas las afectivas y creativas, pues "la justicia social exige que las personas tengan oportunidad real para vivir de manera plena" (Nussbaum, 2011, página 18).

Sin embargo, la reducción de la vida a la eficacia económica reduce sujetos incapaces de cultivar pasiones: la precariedad erosiona la planificación a largo plazo, y la cultura de la inmediatez sustituye la profundidad por el estímulo fugaz.

La vida insulsa es, por lo tanto, un efecto estructural, una externalidad necesaria para la maximización del beneficio que requiere de un trabajador dócil, reemplazable y con un horizonte de deseo limitado a lo que el mercado, la moda y los medios masivos de comunicación ofrecen.

En este punto de la reflexión, es pertinente adicionar un aspecto muy importante, a saber, la indistinción como fracaso epistemológico, intelectual y moral. El rasgo más corrosivo de la vida insulsa es, precisamente, la distinción. El sujeto insípido es aquel para el cual "todo vale lo mismo" y, por tanto, "nada vale realmente".

Esta falta de distinción es la consecuencia epistemológica directa del colapso de los valores metafísicos que Friedrich Nietzsche diagnosticó, cuya herencia ha derivado en un nihilismo pasivo que neutraliza toda jerarquía de sentido.

En la práctica, si no existe un valor trascendente o comunitario que imponga un criterio de lo "mejor" o lo "peor", la elección apasionada- el compromiso con algo específico- pierde su fundamento.

La indistinción es la niebla moral que disuelve la tensión necesaria para el surgimiento de la pasión, pues la pasión, por definición, es una elección radical que distingue y prioriza una cosa sobre todas las demás.

Esta deriva se cristaliza en la esfera social bajo el manto de la indiferencia generalizada. Al respecto, Jean Baudrillard caracterizó este universo como una economía de signos, afirmando que "la simulación ya no es lo que oculta la realidad- la era de lo virtual- sino que es la cosa que sustituye a la realidad" (Baudrillard, 1981, página 1).

Pero la crítica debe ir más allá: si el simulacro homogeniza la experiencia, el ethos posmoderno lo valida. Recordemos que Gilles Lipovetsky, al describir el "espíritu de la época", señala que "ya no hay lucha de clases ni enfrentamientos entre ideologías, sino más bien la indiferencia generalizada y el triunfo del individualismo narcisista" (Lipovetsky, 1983/2007, página 11).




Recuperación de la pasión

En otras palabras, el sujeto narcisista, centrado únicamente en su bienestar emocional inmediato, es incapaz de sostener el esfuerzo ético y temporal que requiere la pasión, porque todo compromiso que suponga una incomodidad o una renuncia al "self" (al "yo") aparece como intrínsecamente igual e igualmente dispensable.

Este tipo de apatía tiene profundas implicaciones en la relación del sujeto con el mundo. Filosóficamente, definir a una persona despojada de deseo y afecto exige examinar la relación intención, afecto y estructura temporal.

Pues bien, la fenomenología, a través de Maurice Merleau-Ponty, nos enseña que "el mundo es siempre ya ahí y nosotros estamos ya en el mundo, implicados en él" (Merleau-Ponty, 1945, página 149).

Por lo tanto, si la pasión orienta el cuerpo hacia proyectos futuros y compromisos presentes, su ausencia comporta una clausura perceptiva donde el mundo aparece decolorado, las posibilidades se tornan invisibles y la capacidad de actuar se atrofia.

Por su parte, el existencialismo sartreano, al postular que "la existencia precede a la esencia", sentencia que el ser humano está condenado a la libertad y compelido a proyectarse, de modo que renunciar a esa proyección equivale a abdicar de la libertad (Jean-Paul Sartre, 1946/2000). Agravando aún más este panorama, la indistinción se ve forzada por la conquista algorítmica.

La economía de la atención no elimina el deseo, sino que lo coarta mediante la micro-satisfacción constante del "feed" infinito. De esta manera, la insipidez contemporánea se manifiesta como la vida permanentemente distraída, lo que hace imposible sostener la atención suficiente para tejer una trama narrativa coherente.

En efecto, cuando la acción se reduce a tareas instrumentales y la indiferencia se extiende al campo de "lo político", Hannah Arendt advertirá que "la acción humana es capaz de iniciar procesos que pueden continuar en ausencia del que los inició" (Arendt, 1958)), lo que implica que la vida sin pasión es, también, una vida sin mundo, puesto que se renuncia a la creación de aquello que nos sobrevive.

A pesar de ello, nuestra crítica no debe permanecer en el simple lamento, sino en la búsqueda de una reorientación ética y política. La recuperación de la pasión exige la revalorización de la proyección como una práctica.

Sobre este aspecto en particular, Charles Taylor nos dice que las identidades modernas se configuran a través de narrativas que nos interpelan y que el reconocimiento social es clave para la formación del yo, ya que "la identidad personal es, en gran medida, algo que se le concede a uno por los otros y por las instituciones" (Taylor, 1989, página 27).

No obstante, antes de postular ninguna posible solución, es crucial no omitir la dimensión trágica de la pasión. Recordemos que la "pasión" (pathos) ... sin contrapesos, corre el riesgo de la "desmesura" (hybris), la auto-destrucción o el dogmatismo fundamentalista.

Por ello, la reivindicación de la pasión debe estar necesariamente acompañada por la exigencia ética de la razón práctica. Immanuel Kant postulaba este contrapeso al requerir que la humanidad sea tratada "como fin y nunca sólo como medio" (Kant, 1785/2005).

En definitiva, la pasión legitima, pero no instrumentaliza al otro, sino que lo reconoce como un fin en sí mismo. En este punto es donde emerge la tensión más mordaz: ¿cómo se traduce esta ética en lo político? Porque la recuperación de la pasión implica restituir espacios públicos y privados de compromiso.

Esto exige la construcción de instituciones que permitan la atención prolongada a proyectos significativos, desde políticas que protejan el tiempo no como subordinado al capital hasta la esfera ética íntima: la disciplina de la atención.


Más allá de la lamentación

William James ya observó en su momento que "la habilidad de centrar la atención, excluyendo lo no esencial, es la raíz del carácter" (James, 1890/2003). Sin embargo, si la vida insulsa es un efecto estructural, ¿es lícito proponer la disciplina de la atención como contramedida?

La demanda de "cultivar la pasión" puede convertirse, irónicamente, en una nueva forma de auto-explotación para el sujeto precarizado, exigiendo que éste se auto-responsabilice y se "apasione" de manera eficiente con las pocas horas de vida que le deja el sistema.

Si la precariedad erosiona el tiempo y la energía, la pasión se convierte en un privilegio de unos pocos (de clase), mientras que al resto se les exige ser su propio coach existencial. En resumen, la crítica de la vida insulsa debe operar en la dialéctica entre la ontología y la política.

Aparece como un estado de des-proyección existencial sostenido por estructuras que valoran la repetición y la eficacia por encima del sentido y del significado.

Un atisbo de solución, por tanto, contempla la reconstrucción de instituciones, la formación de hábitos de atención crítica y la afirmación de una ética de la pasión que preserve la dignidad ajena.

La pasión entendida como proyección no debería ser un lujo, sino la condición moral de la persona, y negarle esta posibilidad a amplios sectores sociales equivale a amputar su humanidad.

Así pues, la crítica de la vida insulsa debe devenir en una demanda filosófica y política por estructuras sociales que devuelvan tiempo, reconocimiento y recursos para que la invención del relato vital sea una posibilidad universal, y no un imperativo frustrante.

Como siempre, queridos lectores, concluyo esta humilde reflexión enfatizando que la crítica a la vida insulsa debe ir más allá de la lamentación, dirigiéndose hacia una activa problematización de las estructuras que la sostienen.

Ante el diagnóstico de que la vida insulsa es un efecto estructural y que la indistinción nihilista se suma a la invasión algorítmica para sustituir el proyecto por la micro-satisfacción constante, es necesario cuestionar si la "disciplina de la atención" constituye un remedio viable para el sujeto que se encuentra permanentemente distraído.

O si, por el contrario, se convierte en una nueva ética de la autoexplotación, un privilegio reservado a aquellos cuyo tiempo no está ya coaccionado por la supervivencia económica.

Además, la reflexión que hemos realizado se detiene en la naturaleza misma de la "indistinción": si todo nos da igual, si todo es lo mismo, es síntoma de una degradación de los valores en la posmodernidad,...

¿Cuáles son los dispositivos filosóficos y políticos concretos que deben mediar la intensidad de la pasión para garantizar que el proyecto apasionado del individuo no se construya a expensas de la dignidad del otro, superando así el nihilismo de la indiferencia?

Finalmente, si el aburrimiento se revela como la atrofia del "Dasein" ("ser-en-el-mundo", o sea, nosotros) o la falta de arraigo ontológico en el mundo, se debe interpelar la responsabilidad del arte, la filosofía y la educación (tanto en casa como en las instituciones educativas) en crear y proteger espacios donde el sujeto pueda enfrentarse a ese aburrimiento profundo, en lugar de buscar la inmediata cura en la distracción algorítmica que lo devuelve a la insipidez.



                                Propuesta del psicoanalista argentino Luis Hornstein 


Referencias

Arendt, H. (2001). La condición humana (traducción de Gustavo Pita). Paidós. Obra original publicada en 1958.

Baudrillard, J. (2001). Simulacros y simulación (traducción de Agustín García Calvo). Editorial Pre-Textos. Obra original publicada en 1981.

Frankl, V. E. (2006). El hombre en busca de sentido (traducción de Sergio Molina). Herder.  Obra original publicada en1946.

James, W. (2003). Principios de psicología (traducción de César Tejada). Ediciones Akal. Obra original publicada en 1890.

 Kant, I. (2005). Fundamentación de la metafísica de las costumbres (traducción de Fernando R. de la Torre). Alianza Editorial. Obra original publicada en 1785.

Lipovetsky, G. (2007). La era del vacío: Ensayos sobre el individualismo contemporáneo (traducción de Juan Varela). Anagrama. Obra original publicada en 1983.

Merleau-Ponty, M. (2009). Fenomenología de la percepción (traducción de José Ortega y Gasset). Akal.  Obra original publicada en 1945.

Nietzsche, F. (2007). El crepúsculo de los ídolos (traducción de Andrés Sánchez Pascual). Alianza Editorial.  Obra original publicada en1889.

Nussbaum, M. C. (2011). Crear capacidades: Propuesta para el desarrollo humano (traducción de Manuel García del Blanco). Paidós. Obra original publicada en 2011.

Sartre, J.-P. (2000). El ser y la nada (traducción de Esteban Aragonés). Ediciones Cátedra. Obra original publicada en 1943.

Taylor, C. (1994). Fuentes del yo: La formación de la identidad moderna (traducción de Juan Manuel Navarro). Taurus.  Obra original publicada en1989.


Hasta la próxima amigos!!!

sábado, 23 de agosto de 2025

Cambio climático. Prepararnos para una emergencia


 

Hola amigos.

En esta oportunidad comparto un breve punteo respecto de cómo podemos prepararnos de algún modo ante catástrofes por cambio climático, como inundaciones o incendios forestales, lamentablemente cada vez más frecuentes, agresivos y devastadores.

El crédito por el articulo original, es de la Web, de la que obtuve este pequeño resumen.

 

Cómo Minimizar los Daños por Catástrofes

Cada año, parece que la Tierra se convierte en un lugar más aterrador. Las inundaciones, los incendios y los huracanes son cada vez más potentes y frecuentes. Y los terremotos, tornados y tsunamis siempre han sido inquietantes.

Para recuperar la sensación de control, alguien ideó un plan a largo, corto y muy corto plazo, que compartimos aquí. Lo llamó “mi estrategia 5-1-1”: Cosas para hacer en cinco años, cosas para hacer en un año y cosas para hacer en una hora, cuando la catástrofe es inminente y hay que salir de casa con lo elemental.

 

El plan de cinco años

 

¿Vives en una zona de tornados o terremotos? ¿Estás en una zona inundable? Estas preguntas pueden ser más difíciles de responder de lo que crees. Los huracanes, las inundaciones, los tornados y los terremotos pueden ocurrir en lugares aparentemente inesperados, y la zona de los incendios forestales está creciendo rápidamente. Así que plantéate llamar al departamento de geología o silvicultura de una universidad local, o comparar mapas de inundaciones (que nunca son perfectos, pero son un buen comienzo)

 

Todos los expertos coincidieron en que algunas de las partes más importantes de la preparación a largo plazo son gratuitas: conocer a tus vecinos, saber quién puede necesitar cuidados especiales durante una catástrofe natural y quién tiene material para acampar o un generador. Puede implicar unirte a grupos comunitarios locales o ser voluntario en el cuerpo de bomberos. O puedes organizar una fiesta del “Fin del Mundo” en tu cuadra, en la que prepares un asado, o sirvas bocadillos mientras  un experto local invitado para que hable sobre sacos de arena, eliminación de maleza o planes de emergencia.

“Una comunidad que es resiliente en lo cotidiano”, dicen los expertos, “tiene más probabilidades de salir bien parada en una catástrofe”.

 

El plan de un año

 

Si vives en una zona inundable, ¿tienes una bomba para desagotar? ¿Se le ha dado mantenimiento? Si tienes sótano, ¿hay algo ahí abajo cuya pérdida sería devastadora? ¿Tienes acceso rápido a barreras de emergencia contra inundaciones o sacos de arena?

Por último, ten una conversación con tu familia una vez al año sobre tu plan de emergencia. Habla con tus hijos sobre dónde se reunirán durante una catástrofe y cómo evacuar.

 

El plan de una hora

 

Hay otras cosas que puedes hacer ahora para ayudarte en esa hora antes de que se produzca el desastre. Independientemente de dónde vivas, es bueno tener una “bolsa de emergencia” que incluya documentos importantes —certificados de nacimiento, escrituras, testamentos— dentro o cerca de ella. No olvides medicamentos sin vencer, lentes y otros artículos de primera necesidad. Además, haz una lista de los preciados tesoros familiares que puedas coger rápidamente, como los dibujos de tus niños, para meterlos en el auto.

“En el momento de una catástrofe tu cerebro no funciona tan bien como debería”, sostienen los expertos, por lo que crear una lista puede ser “un eficaz estímulo cognitivo”.

En esa lista deben figurar los números de teléfono importantes y algunas actividades reconfortantes, como jugar a las cartas o a un juego de mesa favorito. Los juegos son para proteger tu salud mental mientras esperas en el gimnasio o la Escuela donde están evacuados. “Surgen muchos altibajos  emocionales por el camino”.

 

Espero que esto les sea de utilidad

 

Saludos

¡Hasta la próxima!