Ante una realidad marcada por la incertidumbre y la confusión, el
estoicismo nos permite asumir el control de lo que más importa: nuestra Mente.
Confieso que cuando abordé estos pensadores clásicos de la tradición
occidental, me llamaron poderosamente la atención su notable actualidad y
vigencia.
Comparto a continuación la segunda parte de esta serie sobre el
movimiento estoico en Filosofía, para recorrer algunos de sus principios
elementales.
1. Reinterpreta tu mente: no eres lo que piensas
Los estoicos nos enseñaron que un
modo de mantener el control en situaciones adversas es mediante la
templanza y la serenidad. Para ello, es conveniente dominar a nuestra mente y lo
que sucede en ella.
Así, muchas veces, el sustrato del
estrés y la ansiedad reside en esa obsesión nuestra
por dar por cierto a todo lo que pensamos. “Soy torpe, todo saldrá mal, no
valgo para nada, el mundo me supera, soy un fracaso”…
Es momento de entender que no
somos lo que sentimos o pensamos. Somos la persona que contiene esas
ideas nocivas y, por tanto, tenemos el poder de cambiar esa dinámica adversa y
desgastante. Dejemos de dar valor
a lo que inventa ese juez interno tan negativo y cruelque
nos quiere cautivos del fracaso y el miedo.
2. Manos a la obra: si algo te preocupa… Ocúpate
Entre las técnicas del estoicismo
para manejar el estrés nunca falta este principio básico de bienestar. En lugar
de caer en el laberinto infinito de la preocupación, desarrollemos estrategias para
solucionar lo que nos inquieta. La mente, si la dejamos, es como un
agujero negro engullendo toda esperanza y valía arrastrándonos hacia la
oscuridad.
No nos dejemos llevar por la inercia
de esa fuerza gravitatoria, porque estaremos perdidos. Evitemos alimentar la negatividad y el
catastrofismo y seamos capaces de buscar salidas originales
a lo que nos preocupa.
3. Divide y conquistarás
¿Eres capaz de discriminar lo
importante de lo prioritario? ¿Sabes clarificar qué escapa a tu control y qué
es lo que sí puedes dominar? Los estoicos definieron la dicotomía del control
como la principal estrategia del bienestar humano.
Consiste en separar todo aquello que sí está bajo
nuestro dominio, de aquello que concierne a otras parcelas que escapan del todo
a nuestro control que generan sobrecarga y que, por tanto, debemos
aceptar.
Aprendamos a distinguir nuestro
legítimo campo de acción, de las tareas que no estamos obligados a realizar.
Para reducir la abrumadora carga del
estrés, es esencial que sepas priorizar, así como aprender a liberar pesos de
tu día a día.
4. Disecciona tu mente
A la hora de comernos una manzana,
una cereza, un melocotón, siempre somos conscientes de que esos manjares tienen
una parte en sus pulpas que no son comestibles. A menudo las abrimos y
diseccionamos para eliminar el hueso, las pepitas. Con nuestra mente
(metafóricamente) deberíamos hacer lo mismo.
Muchas de las
cosas de las que te preocupas no son útiles y hasta te hacen daño al
“masticarlas” una y otra vez en tu mente.
Así que hazlo, disecciona tus
pensamientos y elimina de ellos lo que no es útil, lo que no nutre tu actitud,
tu esperanza, tu razón de ser.
5. Distancia cognitiva
Entre las técnicas del estoicismo
para regular el estrés esta es una de las más útiles. Como dijo Epictetouna vez, no
son las cosas las que nos molestan, sino nuestras opiniones sobre esas cosas.
La forma en que interpretamos lo que nos sucede es lo define nuestro estado de
ánimo.
Marco Aurelio ya hablaba en su día de
la necesidad de separar nuestros juicios de los eventos externos. Esta idea se
traduce ahora en recurso que definimos como distanciamiento cognitivo y que nos
sugiere que procuremos mirar nuestra realidad con
menos sesgos y desde una mayor distancia emocional. Solo cuando
tomamos mayor perspectiva de lo que nos envuelve descubrimos que nada es tan
amenazante como parece.
Los estoicos nos
avisaron ya de lo inútil que resulta preocuparnos por cosas que aún no han
sucedido. Apreciemos en su lugar el aquí y ahora.
6. Aférrate al presente
Hay otra enseñanza que nos legó Marco
Aurelio en su obra Meditaciones. Es la
que hace referencia a la importancia de focalizar la mente en el
presente para reducir la carga de la preocupación. Las personas tenemos
la tendencia inconsciente de habitar casi de forma persistente en el futuro.
En un mundo tan incierto, es común
alimentar temores, preocupaciones y películas de lo más tortuosas sobre lo que
nos traerá el mañana. Evitémoslo.
Adoptemos una
mirada más estoica y focalicémonos en el aquí y ahora,lo único que podemos controlar y
donde podemos aplicar una actitud más serena, confiada y segura.
7. Búscate un pasatiempo, mantente activo
Ejercita
tu cuerpo y tu mente, muévete, conquista nuevas aficiones y pasiones,estimula tu cerebro. Algo tan sencillo como caminar a
diario reduce infinitas cargas del estrés. Una nueva amistad, descubrir otras
parcelas de conocimiento o de prácticas enriquecedoras, son formas catárticas
de sentirnos mejor.
Conclusiones:
Los estoicos nos dejaron un modelo de
vida que podemos usar hoy en nuestro beneficio. Su objetivo en esta existencia consistía
en lograr un adecuado equilibrio interno, en el que canalizar la energía de
forma virtuosa. Para ello, controlaban su mente y regulaban sus emociones para
aceptar todo aquello que pudiera traerles el destino; lo bueno y también lo
malo.
Esa sabiduría ancestral nos es tan
útil como inspiradora en la actual vida moderna. Aplicarla puede traernos un
gran cambio para nuestro beneficio.
Ante una realidad marcada por la incertidumbre y la confusión, el
estoicismo nos permite asumir el control de lo que más importa: nuestra mente.
Gracias a esta escuela filosófica podemos aprender valiosas técnicas para
regular el estrés, a las que dedicaremos una serie de tres artículos.
Además, nos daremos cuenta que el término “resiliencia” dado a conocer
hace pocos años como aquella actitud que nos permite superar las adversidades y
salirde ellas como mejores personas, no
representa un hallazgo conceptual reciente, sino que remite a una
característica del espíritu humano estimulada por las herramientas de la
corriente estoica.
Hay algo que nos atrae de esta
Escuela de Vida creada por Zenon de Citio (336 a. C. - 264 a. C.) y a la que se adhirió Séneca (4 a. C.- 65 d. C)y con posterioridad, el
emperador romano Marco Aurelio (121-180)
Zenon
Séneca
Marco Aurelio
Muchos sostienen que vivimos atravesados por una suerte de epidemia de
ansiedad. Yo creo que más que ansiedad, en tanto diagnóstico que requiere de la
administración de psicofármacos ansiolíticos para superarla, estamos
atravesados por una era que ha olvidado cómo hacer uso de antiguas herramientas
filosóficas para superar la incertidumbre.
La incertidumbre por no poder controlar lo que nos puede pasar en el
futuro, es lo que nos provoca ansiedad y temor.
Cuando vivimos en un entorno social, particularmente bajo gobiernos
neoliberales por cuyas políticas te puedes quedar sin trabajo de un momento
para otro, es casi natural buscar algo a qué aferrarnos para obtener algo que
nos haga sentir que podemos alcanzar a cubrir de modo previsible nuestras
necesidades más básicas.
Ahora más que nunca vivimos tiempos de grandes incertidumbres,y confusión de opiniones favorecidas por
noticias falsas o francamente tendenciosas.
En esos escenarios, cuando se derrumban nuestras certezas, entramios en
crisis, no sabemos a qué aferrarnos y entonces, de esas grietas emergen el
estrés y la ansiedad.
Precisamente en esos momentos, más que evadirnos mediante el uso de
drogas de todo tipo, tenemos una mayor necesidad de desarrollar
habilidades de resiliencia.
Es muy posible entonces, que más de uno se pregunte si realmente, al
desempolvar esta vieja filosofía, logramos algo concreto y objetivo.
¿Siguen siendo las técnicas del estoicismo válidas y efectivas para
manejar el estrés, la ansiedad o la infelicidad?
¿Por qué no ponerla en práctica? ¿Por qué no valernos de estas
herramientas para lidiar con el estrés?
Bien, científicosdel Laboratorio
de Neurociencia afectiva y cognitiva de Birkbeck se hicieron esta misma
pregunta. Compartimos a continuación tanto la cita como el resumen de su
investigación publicada en plena pandemia 2021.
EFECTOS POSITIVOS COMPROBADOS DE LA
ADAPTACIÓN ESTOICA A LA INCERTIDUMBRE
Maclellan,
Alexander and Derakhshan, Nazanin (2021) The effects of Stoic
training and Adaptive Cognitive Training on emotional vulnerability in high
worriers. Cognitive Therapy and Research 45, pp. 730-744. ISSN
0147-5916.
Antecedentes:
Investigaciones anteriores han indicado una relación causal entre el control
atencional y la ansiedad con la literatura encontrando que el entrenamiento de
control atencional combinado con la meditación de atención plena puede conducir
a mejoras cognitivas en personas altamente preocupadas. El estudio actual
investiga si la aplicación práctica del estoicismo, una filosofía originaria
del período helenístico, proporcionará un autoinforme similar y una mejora
cognitiva en una muestra de personas de alto interés.
Métodos: 45 personas con altas preocupaciones
fueron asignadas aleatoriamente en uno de los tres grupos de entrenamiento: un
control activo de 1-espalda, un entrenamiento combinado adaptativo dual n-back
y estoico y un grupo de entrenamiento estoico solamente. Los participantes
fueron evaluados en ansiedad y rumia, así como medidas de control atencional y
una escala naciente para medir la ideación estoica, antes y después de un
período de entrenamiento de 8 sesiones.
Resultados: Los resultados encontraron
efectos significativos del entrenamiento estoico sobre la rumia y la
autoeficacia. Los análisis de texto del entrenamiento estoico encontraron
frecuencias reducidas de preguntas de palabras ansiosas y negativamente
relacionadas con las autoevaluaciones y la planificación.
Conclusiones: El
estudio proporciona una base positiva para la investigación y el desarrollo de
la formación estoica. Se discuten las implicaciones más amplias de estos
resultados.
Hola amigos. En esta oportunidad los invitamos al juego de descubrir al psicoanalista culturalista oculto en la película "Cuéntame tu vida" o "Recuerda" dirigida por Alfred Hitchcock dependiendo del país donde la hayas visto.
El movimiento culturalista hizo furor durante las décadas treinta y cuarenta del siglo pasado en Estados Unidos, pero fue cruelmente censurado y perseguido por el lobby freudiano. Hoy son muy pocos quienes los recuerdan por sus valiosos aportes a la práctica del psicoanálisis.
“Cuéntame
tu vida” (1945) ¿por qué un pseudopsicoanálisis?
“Solo es una película” solía decir Hitchcock antes de
cambiar rápidamente de tema cuando alguien le cuestionaba el tratamiento dado
al psicoanálisis en el film Cuéntame
tu vida (Truffaut, 1966)
No obstante, una vez que conocemos el surgimiento del movimiento
culturalista en psicoanálisis y lo reconocemos como realidad histórica, podemos
rastrear pistas de la persecución y silenciamiento que padecieron,impulsados porintereses mezquinos de freudianos ortodoxos
en EEUU a mediados del siglo pasado. Quizás este antecedente nos permita
reconocer y develar las diferentes caricaturas del film desde otro ángulo.
Alguien dijo alguna vez que el humor es una de las formas más elevadas de
inteligencia. También sabemos que el humor inteligente introduce de modo
tangencial verdades que por diferentes razones, jamás se expresarían de frente.
Proponemos entonces, que si el film Spellbound
(1945) fue pensado como una caricatura de la enorme
rivalidad entre dos médicos enfrentados de modo irreductible, [1] de la que nadie podía o se atrevía a hablar, entonces las
diferentes capas de sentido, ofrecen pistas de muchas de las prácticas
aparentemente simples y compasivas del movimiento culturalista en psicoanálisis
que hicieron posible remisiones de crisis psicóticas severas, que urgía
cuestionar, ocultar y descalificar para no matar al padre.
El profesor Mandolini Guardo (1994:416) recuerda que Sullivan
consideraba que toda psicoterapia debe tener en cuenta elementos de ayuda como
la astronomía, o el camping, y deportes como la natación, o el golf.Una de las
escenas ubica la caricatura del Psicoanalista freudiano con un cuchillo en la mano, tratando de idiota al psicoanalista
disidente porque sale a esquiar con un paranoico: “¿A quién se le ocurre? Es
como jugar con un revolver cargado” expresa, aludiendo a la relación
terapéutica que propiciaba Sullivan, mientras blande un cuchillo delante de los
detectives que lo interrogan. [2]
Vale señalar aquí, que el profesor Mandolini
Guardo recuerda que Sullivan también había desarrollado de modo pionero
técnicas para abordar individuos con sus facultades alteradas, peligrosos para
sí mismo y el entorno.
Los médicos que se especializaban con él en su Escuela
de Psiquiatría, sabían perfectamente cómo ubicarse para tranquilizarlos, y
controlarlos, algo que también se muestra en la recordada última escena del
film, cuando el médico asesino es confrontado por la protagonista y llevado
deductivamente a reconocer que cometió el crimen: “¿Qué esperaba Doctora? ¿Que
la felicite?”
El siguiente fragmento de la película Cuéntame tu vida, ofrece
pistas sobre la praxis de psicoanalistas culturalistas, quienes crearon métodos
para controlar el impulso de individuos violentos, con mensajes en un tono y
gestualidad corporal tales que hacía posible abordar la psiquis patológicamente
narcisista de los psicópatas, y luego articularla con hechos concretos y las
consecuencias efectivas de sus acciones pasadas o futuras. Se trata de un abordaje peligroso y delicado, que requiere muchísimo entrenamiento y pericia. Como decimos en Argentina, "no lo hagan en sus casas" En la actualidad,
aunque el psicoanálisis culturalista ha sido proscrito junto con sus principales
Maestros, este necesario entrenamiento de avanzada para abordar individuos psicóticos peligrosos
para la sociedad, se sigue brindando a no-médicos y personal de asistencia
sanitaria en la Escuela de Psiquiatría de Washington, fundada por Harry Sullivan.
(Si tienen problemas para acceder a este fragmento de la peli que comparto a continuación, recomiendo verlo directamente en los últimos cinco minutos del film original que figura en tantos sitios de youtube para esta clásica peli)
Pero ahora, retomemos el hilo.
El nudo de la trama del film es el asesinato de un psiquiatra
del que un paciente asume la culpa. Parece filtrarse también desde la mitad del
film, que algunos psicoanalistas incluso estarían dispuestos a matar sintiéndose amenazados por quienes
ofrecen una terapia diferente, en una trama que nunca esclarece la
impertinencia de una corriente psicoanalítica disidente cuyos logros
cuestionaban fuertemente la resistencia freudiana a revisar sus propios
métodos. Más de medio siglo después, estamos en condiciones de reconstruir lo
que pudo haber pasado que impulsó la prohibición legal y silenciamiento de la
metodología psicoanalítica de Sullivan, a tal grado que hoy muchos desconocen su realidad histórica o qué pudo justificar semejante cancelación.
En los intersticios caricaturescos de la segunda escena
elegida, se cuelan las críticas disidentes sobre
la necesidad de revisar el carácter aséptico del concepto de Transferencia, cuyas representaciones
son cruciales para que el paciente elabore su propio vínculo con los padres,
pero sobre las cuales Freud insistía en la necesidad de mantener distancia
objetiva para evitar que el terapeuta se involucre emocionalmente con la
situación analítica.
La transferencia
freudiana aislaba al paciente, dejándolo virtualmente abandonado con su
angustia. Sullivan criticaba la crueldad de esta actitud, que había impulsado a
muchos pacientes bajo tratamiento al suicidio, y para prevenir el daño venía
desarrollando el concepto crucial de relación
terapéutica, como parámetro que contenía la transferencia al mismo tiempo
que procuraba acompañar para fortalecer el sí mismo del paciente, severamente
dañado por la relación descalificadora con uno de los padres.
El film nos ofrece una preciosa escenografía onírica realizada
por Salvador Dalí para describir el
sueño que el paciente paranoico relata a los dos psicoanalistas.
La pericia técnica y sensibilidad de Dalí se hicieron evidentes también cuando representó el desencadenamiento del flujo que propicia sensaciones de apertura al amor, representado visualmentecon puertas que se abren consecutivamente cuando la protagonista femenina es besada por primera vez. Resulta notable cómo muchas veces los artistas se anticipan a la ciencia, ya que solo recientemente se aplicaron modelos de modelos físicos de atractor sobre el flujo neuronal, para demostrar que todo aprendizaje es dendrítico, no sinàptico refutando la Ley de Hebb de 1949.
Según el modelo de atractor propuesto por el Grupo de Uzan, en Israel, todos los enlaces a un nodo experimentan la misma adaptación en cadena. Cada nodo recopila sus señales entrantes a través de varias terminales adaptativas (dendritas), por lo tanto, todos los enlaces a una terminal experimentan lo que podemos denominar “Flujo en cascada”, tal como indican las puertas que se abren una tras otra
(Uzan et al, 2018)
Luego que el paciente les relata el sueño, ambos psicoanalistas
discuten sus notasentre sí,
sobre el significado posible de las imágenes, pero tal
interpretación no alivia al paciente, quien luego de relatarlo,
inmediatamente vuelve a perturbarse al ver huellas de esquí en la nieve.
En esta secuencia observamos que el psicoanalista
freudiano le dice en tono de advertencia a la doctora enamorada “Tiene
fotofobia” indicando que la perturbación psíquica del enfermo es lo
suficientemente grave como para intentar psicoanalizarlo con éxito, de acuerdo con la advertencia freudiana.
Sin
embargo, la doctora se detiene un momento observando por la ventana y percibe
como regularidad observada, que el paciente se perturba gravemente cada vez que
ve líneas paralelas sobre una superficie blanca, que remiten a huellas de esquí
en la nieve.
En la tercera escena seleccionada, la doctora personificada por
Ingrid Bergman, quien admira al médico psicoanalista asesinado, recuerda que
éste menciona en sus libros las ventajas de acompañar a pacientes a realizar
deportes como parte del tratamiento médico,mientras su antiguo profesor, un psicoanalista freudiano, tal como
observamos en la primera de las escenas seleccionadas, critica y rechaza de
plano tales métodos.
Ella se da cuenta que la clave
para liberar al paciente de su trauma profundo, se vincula con huellas de esquí
en la nieve, y toma la decisión de acompañar al paciente al sitio del
asesinato.
La última escena seleccionada, ofrece pistas del método original
de Sullivan para que los pacientes puedan recordar y reinterpretar el trauma
mediante revivir ciertas percepciones ancladas en el cuerpo. El propósito de
acompañar a los pacientes más afectados mientras realizaban actividades
conjuntas aparentemente anodinas como camping, o golf, acompañado de una figura
paterna (o materna si la psiquiatra era una mujer) era que el paciente pudiera
revertir mediante la relación terapéutica el vínculo descalificador con uno de
sus padres, tal que recupere seguridad para luego acceder al nudo de su trauma
siempre personal y único.
La película muestra cómo, recorrer los espacios
relacionados con el trauma, sostenido y guiado por alguien experimentado y con
quien se ha establecido una relación
terapéutica, ofrece el marco de contención adecuado para revivir
percepciones sepultadas por la represión.
Esas percepciones físicas y
emocionales no se recuperan nunca desde la voluntad racional, sino desde el
cuerpo, como vienen confirmando investigaciones recientes (Silva et al, 2021;
Wong et al, 2022; Mendez-Bertoldo et al, 2016) [3]
El film describe
que replicar los movimientos y percepciones del cuerpo desplazándose sobre la
nieve, en el mismo lugar donde el psiquiatra fue asesinado, le hicieron
recordar al paciente los movimientos infantiles de desplazamiento en tobogán,
que el protagonista disfrutaba cuando jugaba arriba del trineo de nieve.
Sin embargo, en la ocasión que jugaron al tobogán en el muro de la casa,
siguió el impulso inocente de subir para deslizarse mientras su hermanito
permanecía distraído, siguió esperando que se baje y acople
al circuito del juego (deslizarse, bajarse y volver a subir) pero no se bajó,
lo que provocó su muerte de modo imprevisto.
El paciente quedaría atrapado
entre la negación de haber querido matarlo y la culpa de no haber podido evitar
su muerte.
Al borde del precipicio, como adulto que reinterpreta lo que
ocurrió, reacciona para revertir el pasado deteniéndose a tiempo para salvar simbólicamente
tanto la vida de su hermanito así como la del psicoanalista (ambos representados
por su amada) en una acción agónica que lo libera para siempre de la culpa (Salvetti,
2020)
Aunque “es solo una película” (y nadie espera que un
psicoanalista acompañe a su paciente hasta el borde del abismo) el film nos
ofrece pistas de las respuestas intuitivas, el marco empático de contención, y
el acompañamiento terapéutico de excelencia, utilizados por médicos entrenados
con el Programa de Sullivan para disminuir la angustia y generar las
condiciones para que el paciente recuerde
y reinterprete su propio trauma, consiguiendo liberar a muchos con métodos propios,
referidos por el profesor Mandolini Guardo.
Finalmente, y para poder revisar el argumento del film analizado aquí, sugiero verlo completo por canales de youtube.
Yo quise compartir el enlace de la peli aquí, pero tuve que eliminarlo cuando reclamaron derechos de Autor.
BRENNAN,
James (1999) “Historia y Sistemas de la Psicología” Mexico: Prentice Hall
Hispanoamericana S.A.
MANDOLINI GUARDO, Ricardo (1994) Historia General del Psicoanálisis. De Freud a Fromm. Buenos Aires:
Editorial Braga.
MENDEZ-BERTOLO Constantino, et.al (2016) “A
fast pathway for fear in human amygdala”, Nature Neuroscience 19:1041–1049
DOI: 10.1038/nn.4324
PERGOLA
Federico y OKNEROsvaldo (1986)“Historia
de la Medicina. Desde el origen hasta nuestros días”. Buenos Aires:
Ediciones Médicas (EDIMEC)
SALVETTI, Vivina Perla (2020) “Símbolo como artefacto para
adaptación psíquica al medio” Revista ALMA
Cultura & Medicina6
(2): 72-95. Buenos Aires: EAB.
SILVA, Bianca., Astori, S., Burns, A.M. et al. (2021) “A thalamo-amygdalar circuit underlying the
extinction of remote fear memories.” Nature Neuroscience on
line.https://doi.org/10.1038/s41593-021-00856-y
SULLIVAN, Harry
(1966) Conceptions in Modern Psychiatry Washigton
DC: William Alanson White Psychiatric Fundation.
SULLIVAN, Harry
(1959) La entrevista psiquiátrica.
Buenos Aires: Paidós.
SULLIVAN, Harry (1974) Schizophrenia as a Human Process. New York: Norton Library.
TRUFFAUT, François
(1966) El cine según Hitchcock. Madrid:
Editorial Alianza
UZAN Herut, Kanter Ido,
Sardi Shira, Goldental Amir y
Vardi Roni(2018) “Stationary log-normal distribution of weights stems from spontaneous
ordering in adaptive node networks” Scientific
Reports 8: 13091 https://doi.org/10.1038/s41598-018-31523-1
WONG, Jing, et al. (2022)
Amygdala–pons connectivity is
hyperactive and associated with symptom severity in depression. Communications
Biology 5 (574).https://doi.org/10.1038/s42003-022-03463-0
[1]Una breve búsqueda comparativa en el sitio
Wikipedia sobre Harry Sullivan y Karen Horney, nos describe a ambos como
Médicos de la corriente culturalista. Tomamos nota que la página de Wikipedia
detalla la marginación que sufrió Horney por cuestionar criterios freudianos
como “la envidia del pene” en la neurosis femenina, así como su posterior
expulsión del Instituto Psicoanalítico de Nueva York en 1941, y que la APA no
reconoció en 1943 la Asociación para el
Avance del Psicoanálisis, grupo que contaba con la presencia de Horney,
Fromm y Sullivan. Sin embargo, cuando ingresamos a la página de Wikipedia de
Sullivan, solo cuenta con unas pocas líneas con datos biográficos, breves
reconocimientos de su éxito para tratar esquizofrénicos, y un par de
definiciones de su teoría sobre las relaciones interpersonales. Llama la
atención que no se menciona nada en
absoluto respecto de la persecución y marginación de la que fue objeto por
oponerse que Freud contraindicara expresamente el tratamiento de pacientes
psicóticos, cuando Sullivan venía demostrando desde hacía años que era posible
tratarlos. También ignoramos la razón por la cual la Escuela de
Washington,en la actualidad se
especializa en proporcionar capacitación de postgrado a psicoanalistas no médicos tales como psicólogos,
trabajadores sociales psiquiátricos, enfermeras psiquiátricas, consejeros
pastorales y otros.
[2]
Considero (y es una apreciación muy personal) que fue cruel y muy injusto el
modo como persiguieron a Sullivan hasta su ostracismo y cancelación. Falleció
de modo prematuro.
[3]
Investigaciones de los últimos años propician que extinguir “la memoria del
miedo” incluso traumas de larga data, requiere de impulsar el flujo
tálamo-amigdalar.