Buscar este blog

viernes, 22 de abril de 2016

Galería de espacios viajeros: Machu Picchu

Hola amigos, hoy comparto con ustedes algunas preciosas vistas de un lugar soñado como lo es la ciudad perdida de Machu Picchu, Perú.
Que las disfruten!!!









Las fotos pertenecen al equipo profesional de Nat Geo, al que agradecemos las vistas.

                                                                             ¿No son preciosas?

                                                                                                Hasta la próxima amigos!!!

                                           

viernes, 15 de abril de 2016

Antropo-notis 2016 ¿Caballitos de mar en el lago Titicaca?


Con esta nota breve doy inicio a otra nueva sección de mi blog dedicada a compartir gacetillas provenientes de diferentes partes del mundo con las novedades que mis colegas tan generosamente comparten y que me divierte presentar con el título "Antropo-notis".
Doy inicio formal a esta sección con una información  del grupo de antropólogos peruanos.

La figura de cerámica de un hipocampo descubierta en el lago Titicaca en 1945 por Arthur Posnansky, y registrada en su obra Tihuanacu, cuna del hombre Americano, ha sido expuesta por primera vez recientemente en el Perú.



Se presume que la cerámica representa la presencia de hipocampos que habitaban las aguas de un mar antiguo que tras fusionarse con aguas de los deshielos en una pasada época glacial dieron origen al lago sagrado actual.
La especie lacustre que Posnansky denominó Hipocamppus Titicacensis es conocida en aymará como Challwatayka, o madre de los peces, una deidad del lago sagrado.
“Los habitantes de la región lacustre saben de su existencia” dice el arqueólogo boliviano Osvaldo Rivera, quien también encontró restos de fauna marina en la zona de Río Abajo, y en La Paz. Rivera explica que las civilizaciones prehispánicas respetaban y reverenciaban la fauna lacustre. Como respuesta a la integración plena a los ecosistemas naturales, algo que demuestran otros hallazgos arqueológicos en la zona del Tihuanaku y el Titicaca.

Existen aproximadamente 50 especies conocidas de caballitos de mar (Hippocampus). El más pequeño mide 15 mm de longitud y el más grande sobrepasa los 29 cm. Habitan aguas tropicales y templadas, entre algas, manglares y corales. Se alimentan de pequeños crustáceos que aspiran a través de su hocico pues no disponen de dientes.

Entre las singularidades que presentan, observamos que es de las pocas especies acuáticas que eligen una pareja para toda la vida, a tal grado que cuando uno de ellos muere prematuramente el otro simplemente no puede seguir adelante y muere al poco tiempo. Aunque muchos románticos prefieren decir que se mueren de amor  dando origen a muchas leyendas.


Las leyendas hallan su fundamento cierto en que los caballitos de mar mantienen una relación monógama muy estrecha,  con mucho contacto físico  y un cortejo con baile sincronizado que puede durar hasta ocho horas.

Lo más curioso de los caballitos es que son los únicos en el mundo animal donde los machos experimentan el embarazo. Si bien en la naturaleza hay otros ejemplos de machos que se encargan de sus crías o sus huevos, los caballitos de mar son los únicos que además de cargarlos dentro de sus cuerpos los proveen de alimento, oxígeno y finalmente dan a luz.
¿Por qué son los machos quienes se encargan de la gestación y parición de las crías? Tiene que ver con el principio de Bateman, propuesto por el genetista inglés Angus Bateman (1919-1996) según el cual  las hembras invierten más energía en el proceso de reproducción que los machos. Aunque a primera vista pareciera que gestar los huevos y darlos a luz resulta costoso para el macho, la hembra invierte el doble de energía para generar los huevos, de tal forma que tanto la leyenda del Tihuanaku (que remite al hipocampo como madre de los peces) como  el principio de Bateman quedan confirmados.

La dirección del video que se presenta a continuación  (al que ustedes pueden acceder haciendo un click en el enlace correspondiente) y la Galería de Fotos nos ofrecen un pantallazo algunas de las curiosas variedades de caballitos de mar que pueblan las aguas, todas preciosas para inspirarnos con su ternura.









lunes, 11 de abril de 2016

Lo que revelan los manuscritos originales de Charles Darwin



Hola amigos. La fascinación que ejercen los manuscritos personales no pierden su vigencia en los tiempos del Chat. En esta ocasión comparto con ustedes el enlace de un documental de Nat Geo que propone el seguimiento de las ideas sobre la evolución biológica en un joven clérigo, a partir de la lectura de sus diarios de viaje originales.

Se trata del diario del viaje alrededor del mundo que Charles Darwin realizó entre 1831 y 1835 a bordo del Beagle, el barco que comandaba Robert Fitz Roy. Darwin describió allí las especies animales y vegetales, así como las costumbres de los habitantes de los territorios que exploró. Varias páginas hacen referencia a la Argentina en tiempos de Juan Manuel de Rosas.


       Portada del manuscrito sobre el Origen de las Especies 
          publicado en 1859


Los diarios de viaje de Darwin se publicaron por primera vez en Gran Bretaña en 1839. Recién se publicaron en español 1921 en dos tomos y el título Viaje de un naturalista alrededor del Mundo. 
Si tienen curiosidad, el texto  de amena lectura está disponible en Internet

La originalidad del abordaje  en el vídeo está dada por el seguimiento que coordina la ruta de viaje realizada por un joven Darwin, y sus apuntes reflexivos sobre los espacios visitados. En el documental se entrevista a científicos argentinos como el geólogo Víctor Ramos.Los manuscritos con apuntes originales  permiten el seguimiento de los cambios de pensamiento que las impresiones sobre el terreno produjeron en Darwin, ya que las primeras páginas están escritas desde la mirada de un  clérigo recién recibido, y cómo las experiencias vividas y las observaciones realizadas le permitieron reformular las ideas de su abuelo, el naturalista Erasmo Darwin.  



                                      Joven Darwn dibujado por George Richmond en 1840



Como antropóloga no puedo dejar de reflexionar en cómo el germen de la idea evolutiva se vinculó con la imagen de un árbol con muchas ramas que se le ocurrió al joven Darwin,, cuando la idea dominante de la época respecto al orden de las especies era la de una cadena de seres  obviamente de carácter lineal, en la que el hombre era la culminación de la obra divina.

Comenta en su diario que la imagen del árbol (al que llamó el árbol de la vida, clara síntesis de ideas religiosas y naturalistas) le resultó inspiradora y fue guiando sus investigaciones cotidianas hasta la publicación del manuscrito muchos años después, lo que me hace pensar en cómo las ideas resultan de percepciones predominantemente visuales y solo con posterioridad uno las va volcando en palabras como proceso secundario. 





  Árbol de la vida dibujado por Darwin en sus notas de viaje en julio de 1837, más de veinte años antes de publicar su obra sobre el origen de las especies


Espero que disfruten el documental, de menos de una hora, adecuado para disfrutar en estos primeros días de otoño:






                                                                                   Hasta la próxima amigos!!!

martes, 5 de abril de 2016

Presentación de modelo según principios de la Teoría General de Sistemas (TGS) por Vivina Perla Salvetti



Hola amigos.
En tren de subir al blog las direcciones de mis ponencias inscritas y publicadas en Actas, paso a compartir la dirección de la primera que fuera registrada con la modalidad virtual hace dos años.

Los temas de investigación y  los artículos de difusión académica suelen ser reformulados por su autor en un proceso conocido como “work in progress” De hecho, me parece que hasta resultaría sospechoso que un investigador presente el mismo artículo vez tras vez sin modificar nada en absoluto con el paso de los años.

En este caso, el envío de los fundamentos epistemológicos del modelo sistémico presentado en mi tesis de Licenciatura 2013 (y que como siempre digo fue el resultado de muchos desvelos) respondió a la necesidad de inscribirlo para difusión  en otros ámbitos con los recursos que las normas académicas proporcionan.
Si bien mi Tesis fue en principio correctamente inscrita en las Actas de la Facultad, tanto su difusión posterior en Congresos y Jornadas así como enviar artículos relacionados con el tema a  revistas con prestigio académico, constituyen la conducta recomendada para dar a conocer públicamente los trabajos científicos y abrir el debate que corresponde al avance del conocimiento.

Mi preocupación por difundir entonces adecuadamente el modelo sistémico inspirado en los conceptos del antropólogo  Gregory Bateson me condujo entonces a enviar en 2014 los fundamentos metodológicos del mismo a una revista de filosofía con referato, y por fortuna con el tiempo fue evaluado, aceptado y actualmente se encuentra en prensa. Ese mismo año 2014  envié otra versión del tema al comité del CAAS, y una vez inscrito, se publicó en las Actas cuyas direcciones se comparten en esta entrada.
Por supuesto, vale aclarar que hoy escribiría el artículo de otra manera aunque conservando las ideas rectoras. De hecho, en estos dos años he seguido estudiando y profundizando los fundamentos epistemológicos del modelo original, en procura de la elegancia conceptual tan apreciada en los modelos lógico.matemáticos..
Una vez realizadas las actualizaciones y estilizaciones correspondientes, envié el escrito a otra revista académica prestigiosa, y actualmente me encuentro esperando (con bastante atención, para qué negarlo) la respuesta del comité evaluador que autorice su publicación.

Sin embargo en esta ocasión me parece pertinente compartir los enlaces para acceder a la primera formulación tal como fuera inscrita en las Actas oficiales del Congreso Argentino de Antropología Social (CAAS XI) realizado en Rosario del 23 al 26 de julio de 2014.

Esta presentación va acompañada de la imagen del modelo sistémico inicial presentado en 2013.

Para acceder al pdf hay dos maneras de hacerlo:
Ingresar al primer link correspondiente al listado de conferencias, y proceder a buscar mi nombre dentro del Grupo de Trabajo 66 (GT66) “Nuevas tecnologías en investigación antropológica. Metodología, herramientas y nuevos desafíos“.El grupo de trabajo 66 se encuentra casi al final de la lista. Junto con mi nombre se encuentra el loguito para descargar el pdf. Se hace click allí para descargarlo. Como suele decirse, es la opción recomendada. De paso,  mientras recorren visualmente la lista pueden enterarse de la variedad de temas tratados en el CAAS.

Otra manera, menos recomendable, para aquellos que deseen evitarse el trabajo de leer el largo listado sería la siguiente: primero, ingresar dirección del  listado completo y una vez allí, pegar arriba la segunda dirección para descargar mi pdf. (No lo intenten de entrada porque el sistema no lo permite)
En fin, cualquier cosa, comenten si pudieron descargarlo sin problemas


“El pensamiento de Gregory Bateson y la emergencia de metapautas: presentación de modelo según principios de la Teoría General de Sistemas (TGS)”






Las dos direcciones  (o links) para acceder al pdf son las siguientes:


1) Listado completo  de conferencias:


2) Buscar en el listado las conferencias correspondientes al Grupo de Trabajo (GT) 66. Una vez allí, ubicar:
 
SALVETTI DI PUCCI, VIVINA PERLA


(Si están demasiado apurados y como comenté arriba, pueden intentar pegar después esta otra dirección en la barra superior, pero recuerden de hacerlo habiendo accedido a la página del listado)


Espero puedan descargarlo correctamente! Hasta la próxima.



Sugerencias para citar correctamente este artículo, al menos según normas de publicación de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires:

Salvetti, Vivina Perla (2014) “El pensamiento de Gregory Bateson y la emergencia de metapautas: presentación de modelo según principios de la Teoría General de Sistemas (TGS)”  Grupo de Trabajo 66.  Actas ISBN 978-987-702-121-9
(Para finalizar la cita, añadir la fecha del día de consulta, por ejemplo. 5 de abril del 2016)

lunes, 4 de abril de 2016

Símbolo como expresión de las emociones y el cuerpo como su mediador privilegiado, por Vivina Perla Salvetti

Hola amigos. En la entrada de hoy comparto una copia de la segunda de  dos ponencias publicadas en Actas para las XI Jornadas de Sociología  “Coordenadas contemporáneas en sociología: tiempos, cuerpos, saberes” llevadas a cabo en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, realizadas entre el 13 y el 17 de julio de 2015.
Como me pasó con la ponencia anterior, admito nuevamente que el escrito de la ponencia merece una actualización que incorpore el material recientemente estudiado.. Como se darán cuenta, es un tema que vengo desarrollando desde hace muchos años y de plena pertinencia antropológica, tanto  como puede serlo intentar desentrañar el carácter mismo del símbolo con las herramientas que proporcionan las Neurociencias de le Ética y las Ciencias de la Complejidad

No obstante en esta oportunidad prefiero compartirlo aquí tal como lo envié a las jornadas.



“Símbolo como expresión de las emociones 
                      y el cuerpo como mediador privilegiado”
                                                                                     Por Vivina Perla Salvetti [1]

Resumen
A partir del registro arqueológico  y  la distinción que establece el neurofisiólogo Antonio Damasio entre organismos con cerebro y con mente se propone que el símbolo  en tanto definitorio de lo humano responde a la necesidad de expresar de modo material  emociones encontradas que se corresponden con la emergencia de la corteza prefrontal y fluidez cognitiva exclusiva del Homo Sapiens.
El análisis comparativo permite sostener que especies como el Homo Erectus y el Neardenthal muestran irrefutable evidencia de capacidad técnica, mientras que restos anatómicamente modernos se encuentran tempranamente asociados con enterratorios. La manipulación cuidadosa de los cuerpos enterrados se abordará como expresión material  que permite resolver  emociones encontradas tales como el amor a la vida y el temor que provocaba la muerte de seres queridos. Tal acción simbólica así entendida emerge indisolublemente asociada a las emociones ancladas en el cuerpo.
El carácter individual, superador e intransferible del Símbolo que utiliza al cuerpo como mediador privilegiado e introduce bienestar emocional, admite presentarlo como el elemento cultural por excelencia de adaptación psíquica al medio, que proporciona bienestar mediante la Cultura

Palabras clave:   Fluidez cognitiva  - Emociones encontradas -  Símbolo  -  Adaptación psíquica  al medio - Bienestar de la Cultura 


Para acceder a la ponencia completa, ingresar al siguiente enlace:






Cómo citar este articulo,al menos según normas de la Universidad de Buenos Aires

Salvetti, Vivina Perla (2015) "Símbolo como expresión de las emociones y el cuerpo como mediador privilegiado"  Actas ISSN  2469-1585
http://jornadasdesociologia2015.sociales.uba.ar/wp-content/uploads/ponencias/1831.pdf  (para finalizar,se añade la fecha de última visita realizada, por ejemplo 4 de abril del 2016)                                                                                                           
                                                                                                               Hasta la próxima amigos!!!

domingo, 3 de abril de 2016

De la ética a la genética de los afectos. Aportes novedosos de las neurociencias para el abordaje de procesos sociales. por Vivina Perla Salvetti

Hola amigos. En la entrada de hoy comparto una de las dos ponencias publicadas en Actas para las XI Jornadas de Sociología  “Coordenadas contemporáneas en sociología: tiempos, cuerpos, saberes” llevadas a cabo en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires entre el 13 y el 17 de julio de 2015. Recuerdo que hacía un frío tremendo y salí a dar las charlas luego de haber permanecido encerrada por una gripe bastante brava.

Ni se imaginan lo feliz que me sentí al entrar hoy en la página y encontrarme que finalmente mis dos ponencias se encuentran formalmente publicadas. Aunque al repasar lo que escribí me den ganas de corregir unas cuantas cosillas, (de hecho vengo re-escribiendo regularmente aspectos de este tema y otros relacionados desde que defendí mi tesis) sin embargo comparto a continuación el texto inicial tal como lo envié a las jornadas hace más de un año.

A partir de hoy, comienzo a compartir al pie "Cómo citar este artículo" al menos según  normas locales.

De la Ética a la Genética de los afectos:
Aportes novedosos de las Neurociencias para el abordaje de procesos sociales



“Ignoramos todavía cuáles son las fuerzas que han inducido a los hombres….Es precisamente este valor emocional… el que sirve de carácter dominante en la clasificación.” (Durkhein y Mauss en De ciertas formas primitivas de clasificación)

                                                                                  


      Postes totémicos trasladados al StanleyPark de Canadá en 1928


Resumen:
Incorporar la percepción de las emociones como factor necesario en todo proceso cognitivo  exitoso  requiere  de los datos obtenidos por el neurofisiólogo Antonio Damasio.  Su teoría sitúa la emergencia de la Mente humana en la “sensación del sí mismo” que  otorga la corteza prefrontal para desplegar, recordar y organizar de modo voluntario las imágenes internas ancladas en la memoria.  El “Marcador somático” remite a  las marcas fisiológicas que toda experiencia deja en el cuerpo y permite anticipar la conducta efectiva para supervivencia. El concepto de retroalimentación emocional positiva  permite sostener la Etica de los afectos de Spinoza, capaz de generar cambios sociales profundos a largo plazo.
El concepto actual de redes neuronales guarda estrecha correspondencia con los Esquemas de Barlett que definieron el carácter subjetivo, dinámico y nunca reduplicativo de la memoria donde las experiencias del  pasado inciden de manera significativa en los procesos perceptivos. La articulación de estos avances experimentales con las elaboraciones de  L. Vigotsky, permiten dar cuenta del Lenguaje oral, el Arte, la Escritura o el Cálculo  como Esquemas interdependientes y herramientas cognitivas potencialmente transformadoras de la conducta individual y grupal.

Palabras clave:
Neurociencias de la Ética, Corteza prefrontal, Marcador somático Esquemas cognitivos interdependientes, Retroalimentación positiva,



La versión oficial completa puede recuperarse  del repositorio Filo digital: 


Si todavía tienen problemas para descargar el PDF, prueben con ingresar en los motores de búsqueda "Jornadas sociales 2015 UBA" Una vez allí, ingresar en la página de las Actas ISSN: 2469-1585, buscar la Mesa de Trabajo 14 y una vez allí hacer click en la ponencia 607 de Vivina Perla Salvetti.
Es un poco engorroso, pero es el modo que tienen de proteger el material, lo que no me parece tan malo.


                                                              
Cómo citar este artículo, al menos según normas de las publicaciones de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires:


Salvetti, Vivina Perla (2015) "De la Ética a la Genética de los afectos:aportes novedosos de las Neurociencias para el abordaje de procesos sociales" Actas ISSN  2469-1585
(para finalizar, se indica la fecha de la última visita, por ejemplo, 3 de abril de 2016)



                                                   Hasta la próxima amigos!!!

jueves, 24 de marzo de 2016

Tanques en la Universidad .Historias que resisten al olvido


"El tiempo es una de las cosas esenciales de las que tratan las historias. 

Contar una historia preserva al narrador del olvido; cada historia construye la identidad del narrador y el legado que dejará al futuro.

Contar una historia es levantarse en armas contra la amenaza del tiempo" (Alessandro Portelli, Funciones del Tiempo en  Historia Oral)



Hola amigos. A 40 años del último golpe militar en la Argentina, me pareció adecuado compartir con ustedes una entrevista publicada por el equipo de Exactas. La narración está realizada con métodos que recuerdan los utilizados por la Historia Oral, de hecho los audios de la entrevista de Pedraza están disponibles en la Página de Nex Ciencia.


La entrevista permite entonces la reconstrucción de una época desde las emociones vividas por quien era un joven ingresante universitario, cuyas imágenes son compartidas por quienes recordamos que el Golpe Militar sencillamente agudizó y profundizó la persecución ideológica  iniciada en democracia por la Triple AAA.

Si me permiten , creo que este es un ámbito y el momento adecuado para compartir mis propias recuerdos sobre esos días oscuros previos al derrocamiento del gobierno democrático de Isabel Perón. Eran días en los que se comenzaba a comentar por lo bajo del secuestro violento en horas de la noche de jóvenes de quienes que no volvía a saberse más, como ocurrió con el hermano de una compañera del colegio de monjas que vivía a la vuelta de mi casa. Recuerdo que todos sabíamos que “se lo habían llevado” pero ella simplemente no hablaba del asunto, manteniendo con vergüenza un silencio que  lamentablemente se extendería a muchas familias argentinas en los años por venir.
Para ese tiempo mis dos hermanos mellizos, cursaban la escuela pública y militaban en la JP. Recuerdo la ilusión con que fueron a Ezeiza a recibir a Perón y su pánico cuando se vieron envueltos en una confusa e incomprensible balacera de la que se salvaron de milagro. En esos días, como vivíamos a  un par de cuadras del Colegio de mis hermanos,  trajeron como parte de su militancia sin pedirle permiso a mi mami varias cajas de volantes que escondieron en su dormitorio, pero mi mamá, asustada por el clima que se venía viviendo, descubrió las cajas bajo la cama y sin preguntar nada sencillamente las llevó al fondo y les prendió fuego.
En ese clima de temor y represión que vivíamos en democracia (nunca está de más enfatizarlo cuando observamos rémoras de violenta e inconcebible represión policial ocurridas semanas atrás) me vienen a la memoria otro de las imágenes que resisten el paso del tiempo. 
Recuerdo la reacción visceral  de mi mamá apenas se enteró por un vecino que una manifestación en frente del colegio estaba siendo fuertemente intervenida por la policía armada y sin pensarlo salió a buscar a mis hermanos. Sencillamente no pensó en las consecuencias personales, simplemente respondió al impulso de querer protegerlos o en caso que quisieran detenerlos estar cerca para hacerse responsable de ellos como menores de edad. Parte del discurso que circulaba por lo bajo en esos días sostenía que los subversivos respondían a padres que no los educaban ni cuidaban adecuadamente.  Al rato mi madre volvió con los ojos enrojecidos por el gas pimienta, y bastante angustiada porque no había podido encontrarlos en la manifestación.
Por fortuna, pocos minutos después mis dos hermanos regresaron como si nada: habían conseguido refugiarse en "La Biblioteca", conocido bar de estudiantes, apenas se enteraron que venían a reprimirlos.
Mi pobre vieja, con los ojos enrojecidos durante varias horas, tuvo que padecer además las bromas de mis hermanos por tratarlos como niños.
Los melli, con apenas catorce años, se sentían Hombres para defender la Democracia.



Tanques de Guerra en la Universidad
Entrevista al profesor Pedraza

Juan Carlos Pedraza es matemático. Luego de aprobar el examen ingresó a la Facultad en 1976. Por esas infaustas casualidades debía presentar la documentación justo el 24 de marzo. Cursó su carrera, se recibió y fue docente durante la dictadura. Al cumplirse cuatro décadas del último golpe cívico militar de la Argentina, Pedraza recuerda el día que vio tanques de guerra frente al Pabellón I de Ciudad Universitaria, describe el terror que se vivía a diario y define las políticas de memoria como una “clave de supervivencia”.



- ¿Cuándo ingresaste a la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA?
- Empecé en el fatídico año de 1976. Un día como hoy, hace 40 años, daba el examen de ingreso después de haber hecho un curso en febrero, todavía durante el gobierno de Isabel Perón. Y justo el día que tenía que traer los papeles para completar la documentación era el 24 de marzo. Por razones obvias no pude cumplimentar el trámite ese día.

- Me gustaría que me des más detalles acerca del examen de ingreso que había que dar para ingresar a Exactas.
- En aquel entonces todavía había cupo y un curso muy breve durante el mes de febrero. En ese momento, el examen era sólo de matemática. En mi carrera iban a entrar 80 personas nada más. Me acuerdo de ese número fatídico porque te generaba una enorme angustia. Para que quede claro: no alcanzaba con aprobar, había que estar entre los 80 mejores. Yo venía de una escuela de Mataderos y muchos de los temas que se veían en el examen de ingreso eran totalmente nuevos para mí. Fue angustiante, sobre todo que uno estaba al lado de compañeros que venían de escuelas mejores y a los que todo les parecía un paseo. Era muy discriminatorio. Lo cierto es que era una etapa en la cual una familia vivía como un riesgo que un hijo adolescente fuera a la universidad. Y después del Golpe muchísimo más, era una angustia permanente.

- Previo a tu ingreso en Exactas, ¿qué información manejabas acerca de la situación represiva que se vivía?
- Yo tenía mucha información porque tengo dos hermanos mayores que también pasaron por esta facultad. Mi hermana mayor es bióloga y mi hermano tuvo un paso fugaz por Exactas. Dejó en el 74 cuando estuvo cerrada por la intervención de Alberto Ottalagano. Yo hablaba mucho con mis hermanos mayores en todo ese proceso previo al Golpe. Toda esa etapa la viví muy de cerca.

- Entonces, das bien el examen de ingreso a Exactas y tenías que presentar la documentación justo el 24 de marzo. ¿Qué hiciste ese día?
- Tuve una pelea fuerte en mi casa porque en mi inconsciencia quería venir de todas maneras pero mis viejos no me dejaron salir. Vine unas semanas después y recuerdo claramente la imagen de un par de tanques de guerra en la entrada del Pabellón I y mucha presencia militar. El colectivo llegó hasta Güiraldes y pegó la vuelta, nos tuvimos que volver. Tiempo después pude completar los trámites. El clima había cambiado para peor porque recuerdo que durante los trámites del examen de ingreso, a pesar de la intervención de Ottalagano, había militantes caminando por las colas, las agrupaciones hacían sus propagandas. Eso ya no estaba. La recomendación era no relacionarse con nadie o hacerlo con muchísimo cuidado. Ese fue el clima que reinó a lo largo de toda mi carrera. Uno aprendió a vivir en ese clima. A veces pienso que la Facultad se volvió un lugar más seguro que el afuera simplemente porque uno aprendió mejor los códigos. El riesgo mayor estaba en la calle. Llegar tarde a tu casa, ese era el verdadero terror. En la facultad uno aprendía a moverse en ese clima. Mucho más adelante, en el año 80, cuando yo ya era docente ayudante se demoró el pago de salarios y los docentes nos empezamos a organizar, hicimos una nota y ya se empezó a hablar, en voz baja, de la idea de generar un gremio para empezar a defender los derechos de los docentes. Proceso que, más adelante, derivaría en la creación de la AGD. Ahí me di cuenta de que no conocía a nadie más que a un entorno muy pequeño del Departamento de Matemática. Y que empezar a caminar la facultad era conocer lugares que no había visitado en cuatro años. Cruzar la puerta donde terminaba Matemática y empezaba Meteorología ya era un mundo nuevo. Uno tal vez pasaba caminando por un pasillo hacia el ascensor pero no se detenía ante nadie o ante nada porque tenía incorporado ese comportamiento como un acto de prudencia en esa época represiva.



- ¿Cómo era venir a cursar en un día común?
- En el Pabellón I, igual que en el II, estaba instalada la policía. Ocupaba lo que ahora es la Biblioteca Noriega. Esa era la comisaria y en la puerta siempre había dos o tres policías de guardia que revisaban sistemáticamente todo lo que uno entraba: mochilas, libros, buscando no se qué. A veces demoraban a algún compañero y había que estar atento para pedirle a algún profesor que intercediera porque en la mayoría de los casos eran malos entendidos o ignorancia del policía de turno frente a algún libro en otro idioma o de la editorial MIR que, como era soviética, generaba sospechas en algún policía que le hacía pasar un mal rato a un compañero.

- Escuchar hoy que había una comisaría dentro del Pabellón I parece algo que es imposible que haya ocurrido alguna vez en Exactas ¿Cómo se convivía con eso?
- Uno lo iba naturalizando. Y por eso digo que uno aprendía los códigos internos. Acá no se hablaba de otros temas más allá del fútbol o del último disco de rock. Otro tipo de conversación se hacía afuera de la Facultad. Siguiendo esos códigos uno se sentía más tranquilo a pesar de que, en determinadas clases, aparecía gente que uno no sabía quiénes eran, ni qué hacían escuchando al profesor. El tipo no debía entender nada tomando apuntes sobre espacios vectoriales. Parecía medio gracioso pero, visto en perspectiva, era terrible. Uno sospechaba que eran agentes. Los iban cambiando pero uno lograba distinguirlos porque éramos pocos y nos conocíamos todos. Puede ser que haya habido infiltraciones más sistemáticas que se nos hayan pasado pero en general los descubríamos. Eran muy berretas.

Da la sensación de que uno de los objetivos de la dictadura era que alumnos y docentes sintieran que existía un control permanente.
- Exacto. El mensaje familiar y el que sobrevolaba todo el contexto social era “no te metas en nada” porque era de altísimo riesgo. Yo, por las conexiones que tenían mis hermanos, sabía de casos. Y eso te generaba mucho miedo. Por eso te decía que el afuera era mucho peor que el adentro porque siempre me daba pánico, cuando llegaba tarde a mi casa, no que me asaltaran, el miedo era que te parara la policía o el ejército que era todavía peor. Y, en esas circunstancias, se sabía que podía ser la última vez que te vieran.

- ¿Viviste durante tus años de cursada algún tipo de acción represiva violenta en la Facultad?

- Sólo situaciones más bien anecdóticas. Recuerdo que, por los años 80, empezó a circular una revista por los distintos departamentos que se llamaba Interacción hecha, básicamente, por estudiantes de Física. Era una publicación netamente científica si bien era también un intento de resistencia porque era una producción clandestina, no estaba autorizada. En una ocasión, demoraron a un par de chicos que llevaban esas revistas y tuvimos que pedir ayuda a Santaló y a Balanzat (que era el director del Departamento). Ellos llamaron a la comisaría y lograron la libertad de esos dos chicos. En ese momento tuvimos mucho miedo de que se los llevaran de la Facultad porque ahí uno perdía el control. Después, situaciones directas que haya visto, no; que haya sabido sí, de compañeros que dejaban de venir. Se decía “le fue mal”, “dejó” y uno sabía que no había dejado, que eran otras circunstancias. Uno podía hacer poco o hacía poco, no sé.

¿Esa información cómo circulaba entre estudiantes y docentes? ¿Cómo se enteraban?
- En mi caso llevaba como una doble vida. Yo era muy prudente dentro de la Facultad y de esas cosas me iba enterando por mi hermana o en conversaciones en una casa, donde uno se sentía más protegido. Nunca era tema de conversación dentro de la Facultad. Siempre parecía que la mesa de al lado podía escuchar.



¿Cuál era la situación en términos académicos? Particularmente la matemática era vista como subversiva por los militares que prohibieron algunos de sus contenidos.
- En la Facultad se vivía como algo gracioso, incluso los profesores más conservadores se lo tomaron a la risa y se opusieron a ese tipo de sospechas absurdas. El Departamento de Matemática creo que tuvo ventajas respecto de otros departamentos porque la gestión de Manuel Balanzat y la impronta de Santaló le dieron una mayor apertura, dentro de lo que se podía esperar en aquella época. Por eso, en lo académico, creo que la situación del Departamento fue privilegiada, a pesar de que hubo personajes de miedo, como Trejo (César, Decano de Exactas durante una etapa de la dictadura) y algunos otros. Pero todo eso creo que fue más grave entre el 74 y el 76 que durante la dictadura misma.

¿Con el correr del tiempo se fueron relajando los controles represivos?
- Sí, de hecho en el 81 empezamos a generar las primeras asambleas. Al principio poníamos los carteles mirando hacia los costados, pero después nos reuníamos entre 30 y 40 personas en alguna de las aulas. El 30 de marzo del 82, dos días antes de la guerra de Malvinas, hubo una marcha muy importante de la CGT a Plaza de Mayo, yo fui solo y me sorprendí de encontrar a un montón de gente de la Facultad que no me la imaginada en esa marcha. Y ahí me di cuenta de todo el silencio que habíamos vivido y que había quedado instalado. Era la época del “se va a acabar” y ahí empezamos a tomar conciencia de que desde acá se podía hacer algo. Realmente se produjo un relajamiento del control social. Después, durante la guerra de Malvinas se vivió un período que fue difícil porque la guerra dividió aguas incluso en el campo popular y ahí volvimos a sentir miedo de hablar. Pero, luego de la guerra, empezó un proceso que se hizo imparable. Yo creo que fue el principio del fin.

¿Está presente hoy en los estudiantes esta memoria de lo ocurrido durante la dictadura?
- No se puede generalizar. No es que los que estábamos hace 40 años pensábamos todos lo mismo, ni que ahora el grado de conciencia de los estudiantes sea todo igual. Veo estudiantes muy movilizados, muy conscientes de su papel en la sociedad como estudiantes y como futuros científicos y veo otros que no. Pero bueno, yo creo que mantener viva la memoria de lo que ocurrió en la dictadura es un trabajo constante de todos, particularmente de los que vivimos esa época, de los que tenemos más información. El otro día firmaba una designación de un docente y su fecha de nacimiento era 1984. Hay una diferencia muy grande entre haber vivido el terror y leerlo en los libros de historia. Por eso, es un deber nuestro estar constantemente machacando la memoria. Y hoy, en este nuevo contexto, donde parece que nos tenemos que preparar para confrontar con intereses similares en nuevos escenarios y donde va a haber que generar nuevas estrategias y ser muy inteligentes, yo creo que este rescate de la memoria más que una necesidad es una obligación moral. Es una clave para supervivencia no dejar que estas cosas se olviden.