Carta
abierta a una amiga
Me
ha dejado preocupada tu comentario respecto de la sorpresa y desazón que te
produjo enterarte hace pocos días mediante datos concretos recabados por el
grupo Baldosas por la Memoria, que dos compañeros tuyos,
militantes de Exactas y a quienes creías a resguardo de las torturas y la
muerte porque consiguieron exiliarse en el extranjero, figuran en las listas comprobadas de torturados y desaparecidos.
Como
me comentaste, enterarte de la cruel realidad te hizo revivir las emociones cotidianas durante el Terrorismo de Estado que cubrió a
la sociedad argentina durante los peores años de la Dictadura.
Volviste
a revivir todo como si hubiera ocurrido ayer.
Comparto sinceramente tu dolor tras confirmar que tus dos compañeros a quienes creías vivos y a salvo fueron realmente torturados y muertos por el terrorismo de Estado. Debe haber sido muy dura la noticia, y sinceramente lo lamento mucho. Una cosa es imaginar lo que pudo haber pasado y otra darse de bruces con una verdad comprobada
Darse cuenta que los poderosos se anticiparon a dejar pistas falsas cuidadosamente elaboradas para destruir de todas las maneras posibles a quienes estorbaban sus intereses y embarrar los hechos con el claro propósito de eludir toda responsabilidad cerrando toda posibilidad de justicia emerge como una experiencia sin duda muy movilizadora pero que hay que atravesar para sanar.
Efectos de la figura del Desaparecido en la Sociedad argentina
"Ni muertos ni vivos, están desaparecidos" declaró Videla sin ruborizarse, cuando se le reclamó por el paradero de individuos "chupados" de quienes no se supo más de ellos.
La figura del "desaparecido" les permitió eludir los reclamos de justicia.
Sin embargo, observamos que la figura del desaparecido abrió una herida pustulenta en la sociedad argentina, al introducir a miles de familias en una suerte de limbo psíquico que solo alcanza definición con la recuperación documentada del cuerpo o datos fiables sobre lo ocurrido.
Genera impotencia que los hicieron "desaparecer" como no-personas porque nunca les abrieron una causa que justificase su secuestro infame, y menos las torturas para obtener nombres de algún otro para secuestrar y torturar al voleo.
Unos pocos fueron liberados luego de torturarlos.
La enorme mayoría terminó siendo arrojada al rio con vida en programados vuelos de la muerte.
Pero la consecuencia más sombría de instalar la figura del desaparecido para eludir la justicia internacional (ya que los jueces locales fueron cómplices de lo que pasó y continúan activos como si no hubieran tenido nada que ver) fue que la no-aparición del cuerpo y la falta de respuestas, impiden toda posibilidad de iniciar el proceso de duelo, tan necesario para la salud psíquica humana. Sin que miles de familias hayan siquiera podido iniciar el duelo, no debiera extrañar la cantidad de trastornos psicológicos que nos aquejan como sociedad.
Los antropólogos, desde los inicios de nuestra profesión, venimos analizando y describiendo los funerales y la variedad de ritos nativos funerarios en todo el mundo.
Y si de algo nos dimos cuenta tempranamente, fue que los ritos funerarios benefician a los vivos más que a los muertos.
Por eso sostengo como antropóloga, que la figura del Desaparecido introdujo a la sociedad argentina en un limbo psíquico de muy difícil resolución.
Heridas abiertas
En
el espinoso tema de la Memoria solemos olvidar que por razones de protección
psíquica, quienes no contamos con ningún ser querido cercano desaparecido, muchas veces elegimos creer a torturadores que se encargaron de
construir cuidadosamente todo un discurso para legitimar sus injustificables
abusos.
Solemos soslayar que los militares impulsaron la apropiación bajo tortura de la Empresa Papel Prensa, cuyo accionista principal (el empresario David Graiver) fue muerto en 1976 en circunstancias muy confusas.
El monopolio del papel para imprimir pasó entonces a manos de un reducido grupo de empresarios de medios, quienes devolvieron el favor recibido protegiendo a los militares genocidas. (Figura 1)
Figura 1: Acto de Entrega de Papel Prensa
Me
vienen a la mente titulares de los medios cómplices que difundían el "heroísmo" de oficiales en actividad durante las “muertes
en enfrentamiento armado” así como una detallada descripción de impolutas
“Clínicas de rehabilitación”, afirmaciones que posteriormente se
demostraron falaces fuera de toda duda. O de madres detenidas a quienes
se las obligaba a dar falso testimonio respecto de sus propios hijos (Figuras 2 y 3)
Figuras 2 y 3
Medios de comunicación tan infames
como la dictadura misma que jamás mencionaron el enriquecimiento ilícito de los
grupos de tareas mediante la apropiación forzosa de bienes de los detenidos, a
muchos de los cuales se les hizo firmar bajo tortura.
Mujeres
detenidas que eran vejadas, violadas y luego obligadas a acompañar
a los carceleros en salidas nocturnas, cosa de sembrar dudas sobre
su consentimiento a la entera situación.
Medios públicos asegurando que mujeres utilizaban a sus bebés como escudo durante tales
“enfrentamientos”, cuando luego se supo que las mujeres embarazadas apenas
daban a luz en los centros de detención le hacían escribir cartas
haciéndoles creer que sus bebés iban a ser entregados a
sus familiares.
Medios
que también se encargaron de difundir que los rebeldes habían huido al
exterior donde permanecían a salvo.
Son
los mismos retorcidos que debido a sus intereses inconfesables propagan
actualmente la calumnia que acusa de generar una “Grieta que divide a los argentinos” a quienes insistimos en la búsqueda de Verdad y Justicia.
Evidentemente les resulta
muy conveniente que todo se mantenga embarrado como está.
Regularidades del Discurso oficial
La
dictadura argentina no solo sembró el terror por los "Falcon verdes" sino que
cuando los reclamos por justicia fueron en aumento inventó la
figura legal del Desaparecido para terminar de eludir toda
responsabilidad sobre sus infamias y cerrar para siempre toda
posibilidad de justicia.
Hace
un rato terminé de leer un análisis sociológico, donde luego de hacer una buena
reseña de lo que implicó la Dictadura termina reconociendo que la difusión
estética y política de las fotografías de los desaparecidos de alguna manera
los sigue manteniendo vivos durante los reclamos de justicia.
Sin
embargo, y como suele suceder en muchos de estas elaboraciones teóricas, no
pasan de un mero ejercicio de retórica, que poco ayuda a resolver la catarata
de emociones encontradas que cada tanto parecen emerger con la misma fuerza que
durante los años de Terror.
En
la maraña de emociones encontradas que nos sumergió el infame terrorismo de
Estado no solo se encuentra la impotencia por las injusticias sufridas sino que
–insisto- la particularidad de la infamia argentina reside en que toda búsqueda
de justicia por los hechos del terrorismo de Estado (racionalidad al servicio
de la tortura y muerte de los subversivos) resultó encriptada con la
conveniente figura del Desaparecido, otro invento argentino después de la picana para tortura.
Estos hechos
innegables nos ponen de frente a la necesidad imperiosa de
diferenciar entre la legítima búsqueda de justicia y la necesidad de iniciar el duelo personal tan
necesario para sanar como sociedad.
Distinción
entre Búsqueda de Justicia y procesos psíquicos de Duelo
Esta diferencia entre búsqueda de justicia como un proceso diferente al de hacer el duelo parte de una observación absolutamente personal que merecería una fundamentación y desarrollo más amplio.
Sin
embargo me animo a compartir públicamente esta distinción por este medio
porque creo que al menos resulta operativa para entender por qué el uso de las
fotografías de los desaparecidos en las rondas, el impacto visual del
Siluetazo y el clamor "aparición con vida" todos con miras a la
legítima búsqueda de justicia, en tanto se asienten en la figura viva no
contribuyen a iniciar el proceso sanador del duelo por parte de la mayoría de la
Sociedad, proceso que parece circular por otro carril cognitivo.
Efectos
inesperados
Por esto te
recuerdo, como sabés por haberme acompañado en una de sus reuniones, que me
pareció tan estupenda la iniciativa original del grupo Baldosas por
la Memoria, grupo que comenzó a reunirse en Almagro hace años.
Pude observar
desde mis primeros encuentros que su iniciativa de elaborar baldosas como
conmemoración donde se invita a los allegados de los desaparecidos a participar en su instalación, presenta como
inesperado efecto sanador que los participantes comienzan a sentir que logran
iniciar el duelo largamente postergado.
Duelo
personal que en tanto proceso sanador de la psiquis se presenta como el anclaje para seguir realizando los reclamos por justicia.
Tal duelo
sanador -proceso específicamente personal y humano tan estudiado por los
antropólogos- en vez de impedir los reclamos por justicia, favorece su
realización adecuada pues contribuye a propiciar la paz personal y por lo tanto
social.
En tu caso querida
amiga, está bien que en principio te des el tiempo para sentir y expresar
adecuadamente tu enojo por quienes gozaban torturando a tus compañeros y
engañando impunemente a la opinión pública, como parte del proceso de
duelo.
Como sabés, en lo personal rechazo toda
referencia a tales grupos de tareas como psicópatas, por cuanto se trata de
individuos que se siguen presentando ante la Sociedad como absolutamente
racionales, y respetables. Disfrutaron de torturar, mientras se presentaban socialmente como "gente de bien"
Solemos
confundir como sociedad ambos aspectos de la tragedia que nos tocó vivir.
Búsqueda de Justicia y el inicio del duelo tan necesario sobre personas
declaradas no personas.
La figura del Desaparecido y el Limbo psíquico consecuente
Considero a modo personal que la impune declaración oficial que
define a los desaparecidos como no personas es la herida más cruel infligida
por los infames y me animaría a decir que más cruel que las torturas mismas,
porque se trató de un Acto de Habla que introdujo a la entera sociedad
argentina en un Limbo psíquico de muy difícil resolución.
Para entender a qué me refiero, partamos de la base de que en todo
conflicto, guerra entre países o guerra civil, hay víctimas de las que se
pierde todo contacto, y cuyos cuerpos jamás se encuentran..
Sin embargo, lo específico de la declaración de Videla, si ubicamos sus palabras dentro del marco constitutivo que confiere todo Acto de Habla por parte alguien con autoridad, es que presenta oficialmente por primera vez en la Historia la figura legal del Desaparecido "como alguien que no tiene entidad" figura que les permite de un plumazo negar oficialmente todo status de Persona a quienes fueron brutal e ilegalmente detenidos por orden oficial con el propósito de no verse en obligación de brindar alguna respuesta sobre los cuerpos.
El
grupo Baldosas, al promover que los allegados participen ubicando
las letras de molde en el material fresco para fijar nombres y fechas reales, introduce una manera efectiva para devolverles entidad y dignidad
humana a los desaparecidos.
Fui testigo de cómo muchos familiares expresaron paz por tener un lugar donde llevarles una flor a sus seres queridos.
En
cierta manera vos también participaste del reconocimiento publico hacia tus compañeros desaparecidos, reconocidos como una entidad real, cuando leíste en un
documento material formal lo que efectivamente les pasó a tus compañeros.
De algún modo comenzaste a elaborar el duelo por tanto tiempo en suspenso.
El
tiempo por sí mismo no sana las heridas, sino lo que uno hace con él.
Espero
haber expresado adecuadamente estas ideas que tengo desde hace años y que me oíste decir
en el grupo Baldosas por la Memoria, al que me hiciste acordar que
tengo que volver a ponerme en contacto con ellos, que más no fuera para
saludarlos y seguir reconociendo su estupendo trabajo sanador.
Extendiéndote un
sentido abrazo
Te
mando un beso
Vivina




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