Buscar este blog

jueves, 12 de febrero de 2015

La "Universidad Invisibilizada" de Palo Alto 1949-59 por Vivina Perla Salvetti



Una versión de este artículo se encuentra también disponible online en  la
Revista de Historia de la Medicina y Epistemología Médica 
(Facultad de Medicina/UBA)
En el número correspondiente al primer semestre del año 2016 (Vol VIII  N°1 - 2016)
Y en el siguiente enlace:



             Muchas Gracias Dr Federico Pérgola!!!





Prefacio
Ignoro a cuántos de mis compañeros de facultad les pasó lo mismo. Me refiero a tener conocimiento de una figura descollante en la profesión que han elegido como propia, y que con el transcurrir de los años se vaya transformando en una especie de referente, alguien sobre quien valga la pena leer su biografía durante las vacaciones, cuando no alguno de sus libros como parte de una asignatura que no ha requerido más compromiso que con la propia curiosidad personal. 
El impulso por conocer en profundidad ciertas etapas de la vida de Bateson sumidas en una suerte de limbo por parte del grupo de Palo Alto, me impulsó a buscar primero en sus propios textos lo que el pensaba sobre temas tan cruciales como la definición del doble vínculo que revolucionó la prácticas psiquiátricas en la década de 1950, y luego comparar los datos obtenidos con los proporcionados por miembros del MRI, (Mental Research Institute) como institución que hasta el día de hoy sigue presentándose como continuadora de las ideas de Bateson.   
Les aseguro que fui la primera sorprendida por las conclusiones que arrojó la comparación de los datos iniciales, posteriormente organizados en el artículo que presento a continuación. 
Lo cierto es que conocí el nombre de Gregory Bateson mucho tiempo atrás, ligado al recuerdo  una joven de quien me hice amiga hace varios años. Recién arribada de España  tenía dificultades para revalidar aquí su título de psicóloga y lamento que en poco tiempo después haya tenido que regresar a su país.. En una de nuestras inolvidables charlas de café ofreció prestarme su propio ejemplar personal del clásico “Teoría de la comunicación humana”. Lo devoré de un tirón,  y un par de años después comencé a cursar materias del CBC correspondientes a la carrera de Psicología, una de las cuales era justamente Antropología. Como suele suceder, la materia está a cargo de antropólogos, y recuerdo una clase en particular, cuando  una profesora invitada  buscó interesar a los alumnos sobre lo que hacen los antropólogos hoy en día. Han pasado muchos años, pero recuerdo que salí del aula dudando sobre iniciar la carrera de psicología,  y una vez en mi casa, la compilación de Mirtha Lischetti  resultó crucial para terminar  de decidirme a cambiar de carrera antes de comenzarla, segura de haber encontrado una vocación  de la que no me he arrepentido hasta ahora. Si acaso lo que sabía de Gregory Bateson  contribuyó de modo inconsciente a inclinar la balanza, sinceramente no puedo asegurarlo.

Palo Alto 1949-1959: La "Universidad Invisibilizada"

Introducción
Existe un supuesto muy generalizado que reconoce los aportes de Bateson en corrientes psicológicas tales como la Sistémica o la Pragmática de la comunicación, cuando esa misma práctica terapéutica presenta malentendidos vinculados con la teoría general de sistemas por una parte y las ideas batesonianas por otra.  Según la acertada descripción del antropólogo y experto en ciencias de la complejidad Carlos Reynoso, la formulación tanto de la teoría general de sistemas como de las ideas batesonianas tal como fueran  sistematizadas para la práctica clínica en el clásico texto de Watzlawick (1995) representaría una depreciación de los aspectos contextuales que le conferían al estudio su distintividad  y lo hace mediante subvertir el enfoque novedoso de los elementos dinámicos originales en una clasificación maniquea que “deviene en puro anacronismo” (Reynoso 2006 y 1993:224)
Esta calificación respecto a la terapia sistémica merece, cuando menos,  un recorrido sobre la legitimidad de la pertinencia antropológica en un contexto transdisciplinar  con la práctica psiquiátrica que resultó completamente invisibilizado. Valiéndome de los datos históricos proporcionados por Yves Winkin y Ricardo Mandolini Guardo debidamente contextualizados con datos provenientes de la compilación de trabajos científicos de Gregory Bateson, me propongo dilucidar los intereses particulares que propiciaron  esta descalificadora maniobra de ocultamiento sobre las proezas académicas de un grupo mítico.
Los invito entonces a recorrer los datos y los hechos históricos sobre las investigaciones de carácter interdisciplinario llevadas a cabo en Palo Alto a mediados del siglo pasado. Hechos reales ocurridos en un tiempo (1949-1959) y un espacio particular (el Hospital de Veteranos de Palo Alto, California, Estados Unidos) cuya enorme trascendencia  fuera cubierta con niebla  para terminar literalmente invisibilizada por  intereses de política académica. Hechos cuya relectura nos revela a un grupo preocupado por transferir sobre sí la relevancia  obtenida legítimamente respecto de un abordaje terapéutico que se presenta actualmente como sistémico pero de ninguna manera resulta fiel a las propuestas holísticas de Gregory Bateson, ni a  los principios de la teoría general de sistemas de Bertalanffy, y mucho menos al espíritu de revolución de las ideas gestada en Palo Alto durante los años cincuenta del siglo pasado.

Antropólogo entre médicos
Cuentan que hacia el año 1904, en algún lugar del Reino Unido nació Gregory Bateson, en el seno de una familia científica con larga tradición en investigación. Quizás no debiera extrañar que el hijo que quien acuñara el término “Genética” se recibiese como biólogo primero y como antropólogo después. “Abandoné zoología… para dedicarme a otra cosa en la que fuese yo y no el hijo de mi padre" diría más tarde Bateson a su biógrafo David Lipset. (Winkin 1976:28) [1]
Su primer trabajo de campo fue en Nueva Guinea. Las notas de su trabajo fueron formalizadas a su regreso a Cambridge en un texto publicado en 1936, en el que se puede apreciar un enfoque diferente que procura dar cuenta de los patrones generales de  sentido en la interacción social  de un grupo dado. A pesar de su originalidad, Naven, una ceremonia iatmul  fue recibido sin pena ni gloria.
Mientras realizaba  su trabajo de campo en el Pacífico, tuvo oportunidad de conocer a la reconocida antropóloga Margaret Mead, con quien posteriormente se casó e iniciaron juntos un innovador trabajo de campo en Bali.


Aquí conviene detenerse un momento  para dar cuenta de los intereses de Mead que pueden proporcionar un indicio que explique las razones que sumergieron de lleno  a  Bateson en el campo de las  particularidades culturales como condicionantes de  patologías psiquiátricas.
Quizás algunos recuerden que Margaret Mead, antropóloga de la academia norteamericana, había obtenido enorme reconocimiento académico a raíz de su trabajo Adolescencia, sexo y cultura en Samoa, publicado en 1928 y prologado por Franz Boas, en el que describe el entorno familiar y social samoano como factor relevante para la ausencia de las crisis adolescentes tan mentadas en las sociedades occidentales psicoanalizadas. [2]   A esta mirada crítica de la adolescencia occidental por parte de la academia norteamericana se le sumaría Malinowsky como representante de la academia británica cuestionando la universalidad del complejo de Edipo.
En ese clima intelectual  resultaba evidente que los trabajos antropológicos de campo comenzaban a cuestionar los supuestos universalistas propuestos por Freud. Quienes hayan leído alguno de los textos freudianos habrán podido notar cómo los conceptos de la antropología evolucionista de Tylor fundamentaron su teoría de los sueños, y cualquier estudiante de antropología sabe que se trata de conclusiones sesgadas y fuertemente criticadas  por los profesionales que iniciaron la marca registrada de la observación participante en campos lejanos.
Estaba claro que si el psicoanálisis freudiano fundamentaba sus propuestas en hallazgos antropológicos  decimonónicos, las nuevas conclusiones en la antropología merecían al menos  si no integrarse inmediatamente al menos discutirse como sustento para la práctica del psicoanálisis.
Este clima impulsó la necesidad de un abordaje interdisciplinario tal como describe Mandolini Guardo en su Historia de la psicología:
“Hacia 1930 se hace netamente perceptible la influencia de las comprobaciones realizadas por antropólogos influencia que en lo concerniente a la psicología y la psiquiatría, culmina cuando el insigne antropólogo Edward Sapir propone una estrecha colaboración entre… la antropología y el psicoanálisis. Los psiquiatras que adoptaron este criterio constituyeron el grupo conocido como psicoanalistas culturalistas, del cual Erich Fromm, Harry Sullivan y Karen Horney   fueron sus iniciadores en 1934” (Mandolini Guardo 1994: 381)
Si bien Freud había reconocido inicialmente la influencia de la cultura en el origen de las neurosis comenzó a darle tanta importancia a los instintos que lo cultural terminó por quedar relegado del análisis. La principal diferencia entre Freud y los culturalistas reside entonces que éstos tienden a rebajar el valor de la libido mientras se concentran en robustecer el peso del entorno cultural.
En otras palabras, los psicoanalistas culturalistas tienen en cuenta fundamentalmente las relaciones entre el hombre y la sociedad, disminuyen  o niegan el valor de la libido, han creado técnicas propias para el análisis del carácter  y aclarado muchos puntos oscuros en la situación analítica que permitieron analizar a psicóticos y conseguir la remisión del síntoma. (Mandolini Guardo1994:382)
Habiendo contextualizado el clima interdisciplinario de los años 30, volvamos a Bali con Bateson y Mead. Ambos  se abocaron a las particularidades de las conductas maternales balinesas  mientras Bateson  de modo pionero comenzaba a valerse del registro fotográfico para documentar las particularidades de la gestualidad local.

En 1942 El abundante material registrado  les permitió presentar  Carácter balinés. Un análisis fotográfico, libro  que introduce el valor de los soportes de representación visual como instrumentos valiosos para complementar los datos de la tradicional libreta de campo en el quehacer analítico del investigador.
Bateson a su regreso de Bali se instaló en Estados Unidos desde 1939, y después de numerosas investigaciones antropológicas en diversos lugares del mundo,  su pensamiento original y personalidad científica empezó a ser reconocida en 1942 [3] tras  participar en el foro de la Fundación Macy, con la presencia de los abanderados de la innovación del pensamiento científico en los Estados Unidos. En ese año presentó un trabajo  que deslinda los distintos niveles de aprendizaje adaptativo. [4]
En 1949 Bateson es invitado por el psiquiatra Jurgen Ruesch a una clínica de San Francisco  como investigador asociado y es un momento clave porque abandona el  mundo de la antropología para entrar en el de la psiquiatría que no abandonará  hasta principios de los años 60.
Como declara Winkin, el objetivo interdisciplinario que Bateson tenía en mente no era el de una mejora de los métodos terapéuticos sino contribuir en la formulación de una teoría general de la comunicación derivada de las ideas provenientes de la cibernética presentadas por Wiener. (Winkin 1976:36,37) Aunque vale aclarar que la formulación de la idea aplicada sobre los procesos sociales Bateson ya la había adelantado en Naven.[5] (Reynoso 2006: 28 y 32)
En el capítulo final del texto escrito en coautoría con Ruesch (Communication: The Social Matrix of Psychiatry  publicado en 1951)  proponen una teoría general de la comunicación que anticipa por su amplitud y su rigor el texto de Walzlawick escrito 17 años después: "La esencia de nuestro mensaje al lector es que la comunicación es la matriz en la que encajan todas las actividades humanas"
Bateson, nuevamente se  había adelantado.
Poco tiempo después se instaló en California.

La chispa de la revolución en psiquiatría
Desde 1942  Bateson viene desarrollando una serie de ideas intercambiadas en las conferencias Macy vinculadas con los tipos lógicos, en procura de resolver una antigua paradoja  "Si un hombre dice "Estoy mintiendo"¿dice la verdad?”
Bateson encuentra que es posible resolver la paradoja mediante señalar la confusión entre distintos niveles de abstracción. Esta idea le parece heurísticamente poderosa para la teoría de la Comunicación que viene desarrollando desde sus días en Bali con Mead, en los años 30.[6]
En 1949 Bateson llega a integrarse como etnólogo residente en el Veterans Administration  Hospital en Palo Alto que constituye el espacio privilegiado para formalizar el intercambio interdisciplinario propuesto por Sapir veinte años antes
Hacia 1952 logra un subsidio para estudiar las paradojas de la abstracción en la comunicación y recluta  a un antiguo alumno estudiante  de comunicación social, John Weakland y al joven psiquiatra Jay Haley.
En Palo Alto, pero vale aclarar que en este espacio del Hospital de Veteranos, es donde tuvo lugar la chispa de la revolución en psiquiatría [7] a partir de un seminario que imparte Bateson a los estudiantes de medicina.
Winkin refiere desde sus fuentes consultadas que es el seminario más claro de su tiempo, en el que Bateson tiene libertad para hacer lo que quiera y deja esa misma libertad a sus colaboradores. El único imperativo es tratar de desarrollar las paradojas de Russell en el mayor número de situaciones posibles (Winkin 1976: 37 y 38)

Encuentro catalizador  
Si bien Winkin señaló las fluidas relaciones de intercambio académico de lo que denominó “Universidad Invisible” creo que su descripción merecería tomar en cuenta la propuesta inicial interdisciplinaria  de Sapir, algo que Winkin reconoce solo tangencialmente cuando refiere los vínculos previos entre sus exponentes más conspicuos.
Si se toman en cuenta las comunicaciones previas con fines de intercambio científico entre Margatet Mead y Ruth Benedict con los psiquiatras culturalistas, o los intercambios entre el antropólogo Birdwhistell y el sociólogo Goffman en la Universidad de Chicago,   entonces lo que el Seminario dictado por Bateson introdujo fue una intensificación y una formalización de los intercambios interdisciplinarios que se venían realizando hasta allí.

La propuesta heurística referida a  discutir las paradojas de la comunicación humana fue el catalizador para reunir adecuadamente distintas disciplinas y  dio lugar a una efervescencia intelectual de ideas que jamás volvió a repetirse.
Entre los aportes conceptuales más conocidos del catalizador Bateson, se encuentra el concepto teórico de marco (frame) que distingue entre un fondo y figura circunstancialmente dado y fuera presentado en un paper  original del año 1954 para definir una situación perceptiva dentro de la jerarquía lógica de la comunicación. Este  novedoso concepto dio lugar a los desarrollos posteriores del sociólogo Erwin Goffman quien lo utilizó exhaustivamente reconociendo la autoría de Bateson.[8] (Winkin 1976:94-105; Goffman 1974:7)
El contacto frecuente entre Bateson y el también antropólogo Ray Birdwhistell,   impulsó los  estudios que este último realizó durante treinta años  sobre la gestualidad diferenciada que acompaña toda forma de comunicación como algo local y culturalmente construido. Birdwhistell sostenía que lenguaje y gestualidad corporal integran un sistema donde intervienen diferentes modos de comunicación (vista, oído, olfato,  tacto, espacio y tiempo).[9] Pese a empeñarse en la búsqueda de un “código común” que evidencie una correlación directa entre  términos lingüísticos y el gesto particular que lo acompaña, terminó reconociendo que no pudo descubrir la gramática de los Kine-morfemas y de aislar por consiguiente la jerarquía que buscaba. (Winkin 1976:63-81)
En ese estimulante contexto académico, el antropólogo Edward Hall se abocó por su parte al estudio de las particularidades culturales de lo que hoy denominamos referencias tocantes al tiempo y al espacio. Si bien en su primera obra The Silent Language (1959) combina los dos tipos de experiencias, después se abocó al estudio del modo en que las culturas construyen el espacio,  desde la distancia interpersonal (la denominó proxémica), hasta el modo en que  edificios y ciudades son emplazados.[10] (Winkin 1976: 89-94)
Con respecto a nuestra propia Facultad, Carlos Reynoso muchos recordamos sus recomendaciones sobre la búsqueda de modelos que permitan dar cuenta del sentido particular de los  elementos seleccionados en todo sistema cultural:
 “En todas partes prevalece una especie de Ley de Zipf  [11]  la cual sin duda tiene que ver con constreñimientos universales de la cognición (según los cuales) las formas de expresión no son tan complicadas.  Aunque la diversidad parezca infinita...  el hecho es que todas las culturas fatigan una y otra vez un número ridículamente pequeño de formas lógica y materialmente posibles” (Reynoso 2011a:1)
Esta búsqueda de algún patrón universal que permita describir formalmente la selección básica de elementos que realiza cada cultura particular guarda similitudes con la “Pauta que conecta” inquirida por Bateson.
Esta búsqueda  batesoniana de analogías de relaciones formales pero de distintos niveles de tipificación lógica así como de alguna pauta entendida como unidad de orden lógico superior que surge de los puntos de encuentro entre premisas abstractas y la conducta efectiva, aparece como una constante en sus escritos.
Pero ya es hora de regresar a Palo Alto

Donald Jackson y Harry Sullivan
A principios de 1954 [12] en el Hospital de Veteranos se presenta una ponencia en titulada "El problema de la homeostasis familiar".  Luego de escuchar a Don Jackson, Bateson inmediatamente lo invita a trabajar con él.
El equipo de Bateson hasta entonces formado por Haley, Weakland y Fry se amplía con los servicios de un consultor de tiempo libre, el joven psiquiatra y psicoanalista Donald Jackson, discípulo de Harry Sullivan, este último perteneciente al grupo fundador de psiquiatras culturalistas anteriormente mencionado por Mandolini Guardo.

Harry Sullivan,  el representante más conocido de la “Escuela de Washington” contaba con gran experiencia práctica y profundo conocimiento sociológico, haciéndose particularmente conocido por sus éxitos en el tratamiento de pacientes psicóticos (Mandolini Guardo 1994:404-417)


Las relaciones interpersonales son el nudo de sus teorías y el aporte más significativo que hizo a la psicología y psiquiatría. Sullivan entiende al hombre como una unidad psico-somatico-social y rechaza por lo tanto toda posición psicológica que pretenda analizar al hombre “desglosado de una situación” es decir, desconectado de una integración interpersonal.
Gran crítico del estado de la psiquiatría [13], Sullivan insistía que “las relaciones  interpersonales son muy importantes ya que las influencias  culturales establecen la trama de la mente y de la personalidad donde el psicoanalista forma parte de la situación analítica.” (Mandolini Guardo 1994:417)
En lugar de procurar separarse objetivamente del paciente y mucho menos aislar al enfermo,  el psiquiatra debe recordar que “integra con el enfermo una situación, por lo que al formular una línea terapéutica no debe olvidarse de lo social como factor crucial, tanto para generar problemas como para superarlos”(Mandolini Guardo 1994:416)


Sullivan consideraba que la psicoterapia debe tener en cuenta la relación con los pacientes en otros ámbitos, ya fuera estimulando distracciones como la astronomía o el camping,  o mediante la práctica conjunta de deportes como  la natación, el golf, o esquiar. .[14]
Como suele suceder con muchos clínicos excelentes, se le reconoce una gran práctica empírica unida a una fina intuición para aplicar la terapéutica adecuada en cada caso.[15]

Para Sullivan la Psiquiatría tal como está, provee de gente con armas para hacer dañoBajo ningún concepto se debe incrementar la angustia del analizado…hay que tener cuidado con las interpretaciones que se ofrecen al paciente, pues muchas veces pueden ocasionar más angustia que la propia enfermedad… La Psiquiatría debe lograr la capacidad del paciente para restablecer sus relaciones con la Sociedad  meta que al parecer logró con gran éxito en su práctica cotidiana. (Mandolini Guardo, 1994:415)
Bateson reconoce haber tomado de Sullivan el concepto de relación terapéutica para integrarlo en el texto escrito con Jurgen Ruesch en 1951, “Comunicación: la Matriz Social de la Psiquiatría”[16]
En tanto discípulo de Sullivan  podemos inferir que tuvo oportunidad de familiarizarse con los métodos de su maestro [17] quien sostenía que la esquizofrenia resulta de una interacción "falsa" en la relación madre- hijo, y propuso la expresión “madre esquizofrenógena” (Winkin 1976:49)
Jackson cuando ingresó al equipo de Bateson venía elaborando previamente su propia propuesta sobre una "homeostasis familiar".  La familia  definida por Jackson constituye un sistema homeostático que encuentra su propio equilibrio interno gracias a fenómenos de feedback negativo (Winkin 1976: 48,49)
Ese mismo año de 1954, Bateson publica su famoso trabajo “Una teoría del juego y la fantasía” que discute  niveles de comunicación lógica.

El doble vínculo como divisoria de aguas
La difusión de los avances en la investigación liderada por Bateson conocerá en un primer momento un éxito enorme en los medios norteamericanos a partir de remisiones exitosas de esquizofrenia logradas por Don Jackson.
En 1956 los miembros publican conjuntamente para Behavorial Science el informe de investigación titulado “Hacia una teoría de la esquizofrenia” que puede leerse en la compilación de Bateson  “Pasos hacia una ecología de la mente” (Bateson 1991:231-256) y cuyo resumen se comparte a continuación:
“La esquizofrenia -su naturaleza, etiología y el tipo de terapia que hay que emplear para ella- sigue siendo una de las enfermedades mentales más desconcertantes. La teoría de la esquizofrenia presentada aquí se basa en el análisis de las comunicaciones, y específicamente en la Teoría de los Tipos Lógicos.
A partir de esta teoría y de las observaciones de pacientes esquizofrénicos, se deriva una descripción de la situación llamada “doble vínculo” [18] y de las condiciones necesarias para ella, una situación en la cual una persona, haga lo que haga “no puede ganar”. Nuestra hipótesis es que alguien apresado por el doble vínculo puede desarrollar síntomas esquizofrénicos.
Se discute de qué manera y  por qué puede surgir el doble vínculo en una situación familiar y se acompañan ilustraciones tomadas de datos clínicos y experimentales.”(Bateson 1991:231)
Sin embargo, la nota al pie de la página 231 ofrece una radiografía del modo en que arribaron al histórico concepto de “doble vínculo”. Esto es: quién encontró la punta del ovillo, quién desarrolló la idea y acuñó  el término que la define y sobre todo y para comprender el hilo de los acontecimientos que siguieron, qué opinaba Jackson al respecto.

Nota al pie de  “Hacia una teoría de la esquizofrenia” (1956) 
“Lo expuesto en este ensayo deriva de hipótesis desarrolladas por primera vez en el proyecto de investigación financiado por la Fundación Rockefeller entre 1952 y 1954 y administrado por el Departamento de Sociología y Antropología en la Universidad de Stanford, que dirigió Gregory Bateson.
Desde 1954 el proyecto sigue en curso, patrocinado por la Fundación Josiah Macy (h.).
A Jay Haley corresponde el mérito de haber reconocido que los síntomas de la esquizofrenia sugieren una incapacidad de discriminar los Tipos Lógicos.
Esta idea fue ampliada por Bateson, quien agregó la de que síntomas y etiología podían describirse formalmente en términos de la hipótesis del doble vínculo.
Esta hipótesis la comunicó su autor a Donald Jackson, comprobando que concordaba ceñidamente con las ideas de este último sobre la homeostasis familiar. Desde entonces el doctor Jackson colabora en estrecha vinculación con el proyecto.
El estudio de las analogías formales entre hipnosis y esquizofrenia ha sido obra de John H. Weakland y Jay Haley. (Bateson 1991:231, las cursivas son propias)

El informe incluye comunicaciones personales de Milton Erickson [19] (Bateson 1991:252)
El  paper de 1956  tambíén describe  cómo “la experiencia de un psicoterapeuta calificado ilustra la comprensión intuitiva de una secuencia comunicacional de doble vínculo… muchas de las estratagemas originales y acertadas montadas por los terapeutas parecen ser intuitivas La terapeuta colocó  a su paciente  en un “doble vínculo terapéutico[20] (Bateson 1991:255, 256)
Por su parte Bateson considera a los síntomas iniciales como "conducta adaptativa" [21]
Este paper histórico no solo establece la esquizofrenia como objeto de investigación, sino advierte que han comenzado a preparar un registro en cintas magnetofónicas  y  películas sonoras para el análisis posterior de pacientes con sus familias  cuyos datos resultarán  de utilidad para trabajos futuros [22] (Bateson 1991:253)
Otros grupos de investigación iniciaron decenas de trabajos clínicos y experimentales para verificar la propuesta teórica, pero se trata de esos casos donde la práctica clínica global excede una definición teórica focalizada exclusivamente en las limitaciones de su descripción escrita y donde el éxito  dependía en principio de las condiciones de trasmisión oral captadas por los miembros del equipo original a cargo de Bateson.
Desde la aparición del artículo de 1956 se afianzan las diferencias  entre Bateson y Jackson respecto a la definición del doble vínculo.
Para Jackson, el doble vínculo ocurre entre personas atrapadas en un sistema familiar  que ha desarrollado un modo defectuoso de comunicación.
Para Bateson  (autor del concepto) el doble vinculo es una respuesta adaptativa de conducta dentro de un entorno comunicativo descalificador.
En 1959  Bateson realiza una ponencia individual “Requisitos para una teoría de la esquizofrenia” en la que defiende la necesidad de incluir los aspectos adaptativos de la conducta. Su lectura permite advertir  la tensión reinante al interior del grupo respecto a las líneas divergentes de investigación:
“Mi propósito, por consiguiente, en la presente Conferencia no es tanto discutir la teoría particular de la esquizofrenia que hemos elaborado en Palo Alto. Más bien, quiero señalar a ustedes que esta teoría y otras como ella han ejercido un impacto sobre las ideas acerca de la naturaleza misma de la explicación. …lo que tenía ante la mente…era una discusión de los corolarios que esta teoría del doble vínculo tiene para el campo más amplio de las ciencias de la conducta (Bateson 1991:273, las cursivas son propias)
Y unas líneas más adelante, podemos leer entre líneas la propuesta de Bateson en medio de una puja académica donde siempre tuvo claro su lugar como antropólogo:
“Estamos investigando la hipótesis de que la comunicación esquizofrénica es algo aprendido y se vuelve habitual como resultado de traumas reiterados de ese tipo. Y esto es todo lo que hay que decir al respecto.”(Bateson 1991:274)
Sin embargo, el resto de su conferencia lo dedica a desarrollar la jerarquía lógica de aprendizaje presentada inicialmente en 1942. Procede a distinguir los contextos que propician el aprendizaje y en esta ponencia añade un tercer nivel:
1)    Aprendizaje de primer orden ( proto-aprendizaje según paper 1942)
2)    Cambios de segundo orden (deutero-aprendizaje o condicionamientos)
3)    Cambios de los procesos de cambio anteriormente mencionados (o aquello que propicia cambios sobre lo aprendido) Lo que el terapeuta desea producir en el paciente es por lo general un aprendizaje de tercer orden  (Bateson 1991: 278 resaltado es mío) [23]  

En otras palabras, Bateson, a quien desde su trabajo con Ruesch no puede negársele su interés en los fenómenos comunicativos, ponía el foco sobre las respuestas adaptativas de la conducta como algo que con ayuda terapéutica puede revertirse.
Jackson  por su parte ponía el foco sobre los modos de comunicación en sentido estricto.
Winkin señala que esta diferencia irreductible entre ambos termina ocasionando en 1959  la disgregación del grupo original liderado por Bateson (Winkin 1976:42)
Creo conveniente aclarar que estas líneas  de ninguna manera buscan discutir la absoluta legitimidad para elaborar y desarrollar una propuesta teórica y terapéutica personal por parte de Jackson que partiera de la base de considerar a la familia como sistema individual.  

El MRI,  la paradoja fundante
A partir de una relectura del texto de Winkin, se hace evidente un viraje abrupto en el sentido del relato tocante al Instituto Mental abierto por Don Jackson en 1959 [24] que termina invisibilizando el Seminario interdisciplinar del Hospital de Veteranos y el papel de Bateson como impulsor del equipo en cuestión.
El constructo presentado como “Universidad invisible” sirve al ocultamiento de relaciones personales concretas entre personas concretas que tuvieron una presentación formal, o de avances revolucionarios en psiquiatría que también cuentan con la presentación de informes concretos de investigación que revolucionaron el mundo de la psiquiatría en los años cincuenta, como lo fue el informe de 1956.
Sostengo que referirse a este seminario interdisciplinar y las comunicaciones científicas concretas entre distintos profesionales como “Universidad Invisible”  ha contribuido a la descalificación del lugar crucial de Bateson respecto de un abordaje novedoso que fuera abandonado en pos de desarrollar una línea particular de investigación que, si bien legítima, borra de un plumazo los conceptos revolucionarios sobre la esquizofrenia en tanto conducta adaptativa.
La paradoja fundante consiste en abrir un instituto que hasta la actualidad se presenta como continuador de las investigaciones teóricas iniciadas por el equipo de Bateson mientras y al mismo tiempo en la práctica clínica desarrolla una teoría disidente desarrollada por Jackson
La única continuidad efectiva consistió en el trasvase a partir de 1959 de los miembros del equipo original de Bateson al de Jackson, y en el que Bateson quedó reducido a un mero referente inconsulto.
Curiosa réplica del doble vínculo que se pretende investigar. Todo aquél que quiera consultar el material archivado proveniente del seminario liderado por Bateson se encuentra atrapado por la doble coacción: el instituto ofrece la oportunidad de investigar libremente todo el material pero cualquier propuesta de práctica clínica aparece constreñida dentro de la línea de investigación disidente.

Winkin y la invisibilización del Hospital de Veteranos
Con el propósito de proporcionar alguna razón que  dé cuenta sobre la confusión reinante respecto al descubrimiento y desarrollo de los métodos presentados como terapia familiar sistémica por parte de lo que se conoce como “Escuela de Palo Alto” en tanto corriente psicológica  particular,  puede resultar iluminador señalar las diferencias efectivas en el relato de Winkin entre el seminario a cargo de Bateson  en el Hospital de Veteranos a partir de 1952 y la apertura del Mental Research Institute (MRI) a partir de 1959 teniendo en cuenta las fuentes utilizadas
En el relato que describe el seminario transdisciplinar de Bateson en el Hospital de Veteranos, Winkin utiliza un conjunto de  fuentes y entrevistas particulares reconocidas en sus notas al pie de página.
En cambio para  su descripción sobre Jackson y el MRI se vale como fuente de datos, de artículos y un libro escrito al respecto por miembros del MRI fundado en 1959, algo que refiere en nota al pie de página (Winkin 1976: 53) Los datos proporcionados por miembros del instituto fundado por Jackson, quien falleció trágicamente poco tiempo después de fundado el mismo, aparecen sesgados por  intereses particulares que resulta prudente tener en cuenta.


 Winkin inicia su relato sobre Jackson con un título que hace desaparecer  el  espacio físico del Seminario del  Hospital de Veteranos. En términos que invisibilizan de cuajo el espacio del grupo inicial liderado por Bateson, postula el título “De Palo Alto a Palo Alto: Don Jackson y el Mental Research Institute” (Winkin 1976:48)
Si bien Winkin continúa dando cuenta de que el grupo de Bateson se amplía con la incorporación de Jackson, “el equipo de Bateson” es presentado sin ubicación espacial alguna y pasa a focalizarse en los brillantes antecedentes  de Jackson como proveniente de la escuela de Washington liderada por Sullivan. Como sabemos, Sullivan insistía en considerar la esquizofrenia desde el punto de vista de la interacción tanto a nivel psicológico como terapéutico, y se trata de un concepto clave que  Bateson incorpora en el texto que escribiera conjuntamente con el psiquiatra J. Ruesch a partir de 1949.
A la propuesta de Sullivan, Jackson incorpora un concepto cibernético para su teoría de la familia como sistema homeostático que encuentra su equilibrio interno gracias a fenómenos de feedback negativo, y es la razón por la que Bateson lo incorpora a su grupo en 1954. (Winkin 1976:48 y 49)
Winkin define a Jackson como “un hombre de acción”, que moviliza al grupo de Bateson y funda el MRI para aplicar las investigaciones del grupo a la psicoterapia.[25]
Jackson no tarda en utilizar dos hipótesis del grupo [26]… La primera es del mismo Jackson, que se dedicará a refinarla, fundando así el principio básico de la terapia familiar.  Bajo el término de homeostasis familiar se propone considerar la familia como un sistema homeostático gobernado por un conjunto de reglas (propias)…Si uno de los miembros presenta algún  desorden, la intervención del terapeuta no debe limitarse a ese miembro sino extenderse a toda la familia comprendida como sistema patológico que presenta un síntoma...Se trata de encontrar otro equilibrio para la familia mediante una reorganización del sistema de relaciones en el que está instalada…
“La segunda aplicación de las investigaciones de Bateson y sus colegas se funda en la hipótesis del doble vínculo [27]... Basándose sin duda en los ejemplos proporcionados por Milton Erickson,  John Rosen y otros psiquiatras [28] Jackson utiliza una técnica que se apoya directamente en los síntomas expresados por el paciente...Al tratar de extraer las premisas teóricas descubre que esta exhortación paradójica se funda sobre la estructura del doble vínculo patológico"(Winkin 1976: 50)

Aunque Winkin registra que Jackson descubre la relación  entre la exhortación paradójica  y el doble vinculo,  se trata de algo que Bateson ya había documentado en el paper de 1956.
Como refuerzo de la invisibilización de Bateson como líder del seminario del Hospital de Veteranos, Winkin sigue ubicando a Jackson desarrollando sus ideas en el MRI:
“Jackson no es el único autor de este nuevo enfoque terapéutico…Sus ideas se desarrollaron en el seno del equipo del MRI. …De hecho, Jackson tiene más de clínico que de teórico… Con frecuencia el papel de sus colegas sobre todo el de Watzlawick será el de encontrar el camino que ha recorrido para efectuar un diagnostico tanto rápido como brillante”
“En 1959 Jackson abre el MRI…El personal se amplía rápidamente… en 1961 contrata a Paul Watzlawick y en 1962 a John  Weakland y Jay Haley [29]…El trabajo se organiza y especializa…En 1962 el MRI recibe un importante subsidio” (Winkin 1976:50 y 51)

Winkin describe a Watzlawick  como alguien que emprende investigaciones para  hacer más eficaz la consulta en terapia familiar[30]. Tratará de sistematizar la entrevista organizándola alrededor de temas bien definidos, pero fracasa. Entonces emprende el análisis de las técnicas terapéuticas intuitivas utilizadas por Jackson y Erickson con la finalidad de hacerlos perfectamente racionales y en consecuencia adoptables por otros. (Winkin 1976:58 y 59)
En 1967 publica el texto “Teoría de la comunicación humana” en el que pese a  “dedicarlo a”  Bateson,  lo desplaza como autor y oscurece los conceptos publicados en 1956. La tan pretendida sistematización de Watzlawick no proporciona método alguno que permita replicar las técnicas originales de Jackson y Erickson.
En 1967, Jackson fallece trágica  y prematuramente, el Instituto se reorganiza y nace el mito que remite a  Watzlawick como el héroe que ha logrado definir y formalizar el concepto de doble vínculo terapéutico practicado por Jackson.  
A más de cincuenta años de su inicio, la paradoja inicial del MRI continúa sin resolverse.
Por un lado el instituto se presenta como referente importante en el campo de la terapia familiar sistémica. La familia es considerada un sistema cerrado, en una representación que guarda correspondencia con la noción orgánica y clásica que define cosas relacionadas entre sí, donde el empleo del término feedback resulta una simple metáfora de la homeostasis biológica que otorga equilibrio al sistema en tanto tal. [31]
Por otro lado, el MRI se mantiene abierto como instituto de investigación para todo el que quiera valerse del enorme archivo sonoro y fílmico que se viene atesorando desde 1954 (Cerbeiro et al 2001) [32]



Se invita a analizar las ideas originales de Bateson,[33] entre ellas el doble vínculo y la Teoría General de Sistemas de Bertalanffy  a las que dice adherir desde lo formal, algo que de ninguna manera guarda correspondencias con la práctica clínica efectivamente  realizada.
El que el MRI se haya convertido en el custodio del archivo general es el broche que completa la invisibilización del espacio y las propuestas originales de Bateson. Resulta sumamente funcional para sostener el mito que confunde al creador con su fallido reformulador, de la misma manera que borra  el camino de los conceptos revolucionarios para erigirse como continuidad que no conduce a ninguna parte.






Conclusiones
Este recorrido por los pasadizos de espacios  bloqueados en el tiempo, halló su justificación en la confusión tocante al origen de los conceptos que revolucionaron la psiquiatría en Palo Alto.
Basándome en los textos de  Winkin y de Mandolini Guardo traté de reconstruir el clima interdisciplinario de los años treinta del siglo pasado que permite rastrear desde comunicaciones informales  hasta su profundización propiciada por el Seminario de Bateson en el Hospital de Veteranos en Palo Alto a principios de la década del cincuenta. El relato fue abordado sin dejar de lado la mirada antropológica sobre los hechos descriptos que nunca deja de inquirir por los intereses de quienes registraron esos mismos hechos.
Esa mirada crítica me permitió describir un viraje en el sentido del relato de Winkin que solo halló su justificación en los intereses académicos de las fuentes consultadas. Amigos y colegas de Bateson  en unas páginas y desconocidos o rivales en otras  no pudieron arrojar más que datos discordantes que hubo que tener en cuenta y resultaron cruciales para comprender a quién le interesa hasta el día de hoy mantener la imagen de Bateson como alguien con poca iniciativa profesional, disperso o que no alcanza explicar adecuadamente sus teorías.
Sostengo que el constructo presentado por Winkin como “Universidad invisible” ha servido literalmente al ocultamiento de relaciones personales concretas entre personas concretas que tuvieron una presentación formal, o de avances revolucionarios en psiquiatría que también cuentan con la presentación de informes concretos de investigación que revolucionaron el mundo de la psiquiatría en los años cincuenta, como lo fue el informe de 1956
En este trabajo he presentado razones para concluir que el término que mejor describe los intereses de quienes procuraron transferir sobre sí el brillo de un prestigio legítimo oscureciendo los hechos del líder original, es el de “Universidad invisibilizada”. Dicha invisibilización  tanto del espacio catalizador  del Hospital de Veteranos como del seminario interdisciplinar liderado por Bateson sirve todavía hoy a los propósitos de descalificación y ocultamiento de las proezas intelectuales llevadas a cabo entre 1949 y 1959.
Sin embargo la compilación de los trabajos de Bateson proporcionan un conjunto inesperado de datos que al reunirse trenzan el hilo de Ariadna que libera del doble laberinto.  El histórico paper de 1956  se presentó como un documento que describe el modo en que el grupo original de Bateson arribó al histórico concepto de “doble vínculo”. Dando muestras de honestidad intelectual y científica,  Bateson, describe quién fue el miembro del equipo que encontró la punta del ovillo, mientras él posteriormente desarrollaba la idea y acuñaba el término original que la define. Trabajos del 1959 advierten sobre la tensión reinante en el grupo originada por pujas académicas, y el modo en que el autor se expresa  al respecto y resuelve defender legítimamente su postura.
La paradoja fundante del MRI se mueve desde 1959 entre el desarrollo de una práctica clínica particular que requiere como sustento primario de la descalificación de las fuentes que la originaron.  Práctica legítima pero disidente que necesita presentarse como el baluarte y continuadora de las ideas revolucionarias que justificaron su fama mientras continúa invisibilizando el espacio catalizador del seminario realizado en el Hospital de Veteranos de Palo Alto.

Hay una salida para el doble vínculo, pero el MRI es el menos adecuado para indicarla.


Fuentes bibliográficas citadas:
Bateson, Gregory (1991) “La jerarquía social y el concepto de deuteroaprendizaje” (1942), “Una teoría del juego y la fantasía” (1954) “Hacia una teoría de la esquizofrenia” (1956)  y  “Requisitos mínimos para una teoría de la esquizofrenia” (1959) compilados en “Pasos hacia una Ecología de la Mente”. Grupo Editorial Planeta. pp. 190-199,  205-217, 231-256 y 273-299.
Bertalanffy, Ludwig von (1989) “Teoría general de los Sistemas. Fundamentos, desarrollo, aplicaciones”. FCE, México. Primera edición en 1968.
Ceberio Marcelo, Serebrinsky Horacio y Schlanger Karin (2001) “El MRI. El legado de Don Jackson. Entrevista a Wendel Ray” Artículo publicado en Perspectivas Sistémicas Número 68 (septiembre/Octubre 2001)                                                                             
Goffman Erwin, (1974) “Frame Analisys. An essay on the Organization of Experience.” Northeastern University Press. Boston
Mandolini Guardo, Ricardo (1994) “Historia General del Psicoanálisis. De Freud a Fromm” Editorial Braga, Buenos Aires. Páginas 381,382, 404-417.
Reynoso, Carlos (1998) “La Antropología y las Teorías de Sistemas” En: “Corrientes en Antropología Contemporánea”  UBA. Bs As,  Ed. Biblos. Página 244
--------------------- (2006)  Complejidad y Caos. Una exploración antropológica”.  Editorial SB,  Buenos Aires. Páginas 28 y 32
Salvetti, Vivina Perla (2013) “Abordaje sistémico sobre emergencia de la Memoria en contextos de inclusión cultural: cambios cognitivos observables en la localidad de Puelches (provincia de La Pampa)” Tesis de Licenciatura no publicada. FFyL
 Material disponible en las entradas de 2014 correspondientes al sitio
Watzlavick Paul, Beavin Bavelas Janet, y Jackson Donald (1995) “Teoría de la Comunicación Humana. Interacciones, Patologías y Paradojas” Editorial Herder. Barcelona
Winkin, Yves (1976) “La Nueva Comunicación”. Ed Kairós, Barcelona Páginas 11-111











[1] Sin embargo, me sumo a quienes sostienen que la mirada entrenada sobre las formas y patrones de la Naturaleza adquirida en el seno familiar constituye el bagaje que le permitiría formular sus avanzados patrones de interacción social entre los Iatmul muchísimos años antes que se formalizaran los principios de la Cibernética provenientes de las Ciencias de  la Información
[2] Si bien el texto de Mead resultó fuertemente criticado, cuestionado  y revisado décadas después de su publicación, aquí quiero poner el foco sobre el impacto que obtuvo en su época para cuestionar la universalidad de la psiquis freudiana.
[3] Hasta ese momento quien se había resistido a ser conocido como “el hijo de Bateson”  era conocido como “el marido de Margaret Mead
[4] “La planificación social y el concepto de deuteroaprendizaje” publicado  en Science, Philosophy and Religion con copyright 1942 según reza en la nota al pie. (Bateson 1991:187)
[5] Norber Wiener presentó su texto Cibernética en 1947. Con respecto a las ideas vertidas allí Bateson confesaría en el epílogo de la reedición de Naven en 1958 que la conceptualización cibernética del fenómeno era más clara, precisa y elegante que su propia descripción de los procesos sociales” que había tenido oportunidad de estudiar entre los Iatmul durante los años 1927-30 (Reynoso 2006:32)                           Sin embargo, es de destacar que en esencia tanto la Cibernética (propuesta en 1947) como los abordajes previamente elaborados por Bateson  (presentados en Naven el año 1936) indicaban lo mismo:                                                  Bateson había descubierto un proceso cibernético antes que siquiera se fundara la ciencia capaz de definirlo. Al elaborar (en Nueva Guinea) el esquema para que tales procesos se tornen comprensibles, Bateson fue creando una por una sus categorías, pues ni la Cibernética ni la Teoría General de Sistemas habían sido formuladas.”(Reynoso 2006:28)

[6] Recordamos que en 1942 presentó un trabajo sobre los distintos niveles de aprendizaje, en los que acuñó los términos de “proto-aprendizaje” y “deutero-aprendizaje”
[7] Vale la aclaración porque el mito que me propongo derribar en este trabajo es el que confunde la Escuela de Palo Alto con el Mental Research Institute (MIR), también de Palo Alto pero fundado en el año 1959 por miembros que formaron parte del equipo original de Bateson en el Veterans.
[8] Goffman es reconocido como el padre del Interaccionismo simbólico
[9] Birdwhistell fue invitado por Walt Disney para mejorar las técnicas de representación en los dibujos animados
[10] Entre sus estudios originales, Hall aborda  la estructuración y significación del espacio ocupado por muebles y puertas. Constituyen un ejemplo asombroso de la variedad cultural de significados otorgados al espacio. Por ejemplo, para un norteamericano una puerta debe estar abierta (al menos en la época que se realizó el estudio), en cambio para un francés o un alemán debe estar cerrada. (Winkin 1976)
[11] Ley empírica formulada por el lingüista George Zipf, según la cual solo un pequeño número de  palabras son utilizadas con mucha frecuencia, mientras que la mayoría son poco empleadas. Esta ley se expresa en progresión matemática, y es aplicable a otros fenómenos.(Reynoso 2011b:152)
[12] Ese mismo año (1954) se fundó la Sociedad para una Teoría General de Sistemas impulsada por el biólogo Ludwig von Bertalanffy.  Esta sociedad se halló abocada desde sus inicios a investigar el isomorfismo lógico de conceptos provenientes de estructuras teóricas diferenciadas con el propósito de facilitar la transferencia de conocimientos entre ámbitos aparentemente irreductibles,  hasta lograr un genuino abordaje transdisciplinar sobre los problemas. (Bertalanffy 1989: 38)                                                                                     Sin embargo, atenerse a los principios de isomorfismo, diferenciación y jerarquía lógica de los sistemas como paso previo a su articulación en un modelo general, constituye el aspecto más relegado en los debates sobre la superioridad de los modelos clásicos de carácter lineal, defendidos por Bertrand Russell.

[13] Muchas veces me pregunto qué opinaría hoy Sullivan acerca de sus colegas argentinos, limitados a  “distribuidores de drogas peligrosas”  con licencia.
[14] En el film “Cuéntame tu vida” el personaje de Gregory Peck fue acusado de asesinar a su psiquiatra mientras esquiaban juntos, aludiendo a  prácticas alentadas por Sullivan. En una escena, cuando el personaje de Ingrid Bergman  consulta al respecto a su antiguo profesor, un psiquiatra freudiano, éste le comenta: “¿A quién se le ocurre salir a esquiar con un psicótico?”, algo que revela la controversia entre ambas corrientes.
[15] Como les ocurre a muchos intuitivos guardan serias dificultades para dar cuenta dentro de una forma narrativa cómo arribaron a una elección terapéutica exitosa, intuición que relevará posteriormente Bateson en su paper de 1956
[16] Esta muestra de honestidad intelectual de Bateson resulta una constante observable en las notas al pie de  todos sus trabajos.
[17] La película de 1942 “La extraña pasajera” (Now, Voyager) protagonizada por Bette Davis describe la transformación liberadora  en una joven mediante los métodos de la corriente culturalista  que hizo furor durante esos años.
[18] Double bind en inglés original cuya traducción también encierra el sentido de “doble coacción”
[19] Erickson,(otro de los psiquiatras culturalistas, había sido presentado a Bateson por Mead en los días de Bali según cuenta en su biografía) quien se incorporó en la década del sesenta al equipo liderado por Jackson, serán definidos muchos años después por Watzlawick como “magos” por sus resoluciones intuitivas  y exitosas sobre esquizofrénicos
[20] Por lo visto, la mayoría de los conceptos presentados una década después por  Watzlawick  (y que el mito le adjudica como propios)  no agregaron nada nuevo en absoluto.
[21] “Esperamos que nuestros conceptos y datos  sean útiles sobre…el carácter de “estado de adaptación” anterior a la manifestación de la esquizofrenia” (Bateson 1991: 253)
[22] En una entrevista realizada al director del MRI  Wendel Ray  en el año 2001, éste menciona que los registros han sido digitalizados  y siguen a disposición de los investigadores.
[23] En mi tesis tuve oportunidad de desarrollar y aplicar a un caso particular un modelo original acorde a los principios de la Teoría General de Sistemas de Bertalanffy inspirado en los trabajos de Bateson. Dicho modelo se basa en la articulación isomórfica entre  los niveles lógicos de comunicación y los  de aprendizaje en una trayectoria cuyo sentido permite deslindar a su vez entre lo dado y lo posible. (Salvetti 2013)
[24]  Bateson fue invitado a participar como consultor de una línea de investigación cuyo desarrollo  difería de la propuesta oficial.  
[25] Soslayando el ámbito de pertinencias profesionales que siempre tuvo presente como antropólogo, en estas páginas  Bateson es presentado como un lento que no impulsa las prácticas terapéuticas (no le correspondía) o como un idiota  considerado  referente al que nadie entiende cuando habla. Atrapado por semejante  entorno descalificador, Bateson optó por la salida más saludable: retirarse del mundo de la investigación dentro de la psiquiatría y abordar los modos de comunicación animal.
[26] No aclara si se trata del grupo de investigación liderado por Bateson en el Hospital de Veteranos o el liderado por Jackson en el MRI
[27] La enorme riqueza de la hipótesis del doble vínculo  originalmente  derivada como propuesta teórica quedará reducida a la búsqueda del rescate de las palabras mágicas que proporcionen el éxito terapéutico.
[28] Se oculta que participaron del grupo liderado por Bateson
[29] Winkin no aclara que Weakland y Haley  venían trabajando juntos en el equipo de Bateson desde 1954, en el Veterans, algo que él mismo había mencionado pocas páginas anteriores.
[30] Concepto fundamental en la línea terapéutica  propuesta por Jackson.
[31] Como dice Reynoso, muchos suponen que cualquier modelo más o menos formalizado califica como modelo sistémico cuando no es así (Reynoso 1998:244)
[32] La página del MRI en Facebook abierta al público y consultada en enero del 2015 presentaba como foto de portada una del “Bateson Team 1955)
[33] Si desde los inicios el MRI no prestó atención a su propuesta de conducta adaptativa, ¿hay motivos para pensar que acepten una línea de trabajo que difiera de la propuesta por Jackson?